Piden 11 años de cárcel para un acusado de almacenar un arsenal en su casa de Vilagarcía

O Salnés
26 de abril 2026

El procesado, siempre según la Fiscalía, carecía de cualquier licencia o autorización oficial que le permitiera poseer armas o fabricar munición

Arsenal de armas ilegales intervenido por la Guardia Civil
Arsenal de armas ilegales intervenido por la Guardia Civil / Mónica Patxot

La Audiencia Provincial de Pontevedra tiene previsto juzgar a un vecino de Vilagarcía de Arousa acusado de almacenar un importante arsenal en su vivienda sin contar con ningún tipo de permiso legal.

La Fiscalía solicita para él una condena que suma 11 años de prisión.

Según el escrito de acusación, los hechos se remontan a 2022, cuando el investigado guardaba en su domicilio hasta 14 armas de fuego.

Entre ellas figuraban distintos revólveres, armas cortas, una carabina e incluso una pistola de dos cañones.

A ese arsenal se sumaba una ingente cantidad de munición con más de 4.500 cartuchos de diversos calibres, además de proyectiles y componentes destinados a la recarga.

La investigación apunta a que el acusado no solo acumulaba munición, sino también material específico para fabricarla.

En la vivienda se habrían encontrado cientos de puntas y vainas, cajas de fulminantes y una notable cantidad de pólvora, junto con herramientas especializadas. Para el Ministerio Público, todo ello evidenciaría una clara intención de producir cartuchería de forma clandestina.

El registro también permitió localizar accesorios vinculados al uso de armas, como silenciadores, miras telescópicas o dispositivos de carga rápida, además de documentación relacionada con armamento, explosivos y técnicas de recarga.

El procesado, siempre según la Fiscalía, carecía de cualquier licencia o autorización oficial que le permitiera poseer armas o fabricar munición, requisitos que dependen de la Guardia Civil.

Parte del material, añade la acusación, habría sido adquirido de forma irregular entre 2013 y 2021 a través de la web todocoleccion.net.

La vista, señalada para este jueves día 30, no corresponde al juicio, sino a una audiencia preliminar destinada a explorar un posible acuerdo entre las partes. Se celebrará a puerta cerrada y, si hay conformidad, esta se hará pública posteriormente.

En esta fase, en la que participan Fiscalía, acusados y partes implicadas, también se revisan las pruebas y posibles cuestiones que podrían afectar al futuro juicio, como su suspensión o la nulidad de pruebas.