Las obras de humanización que el Concello de Vilagarcía de Arousa proyecta en la Rúa Arcebispo Lago ha provocado la reacción de la organización ecologista Greenpeace. Este colectivo considera que falta infraestructura y espacio verde en esta reforma.
Greenpeace ve positiva la peatonalización prevista pero demanda que se integren elementos verdes en el ámbito urbano y reta al gobierno local a cambiar "el gris por el verde". Desde la organización consideran que el equipo de gobierno que lidera el alcalde Alberto Varela se "está olvidando en sus planteamientos y políticas de ciudad" de los espacios verdes.
Fundamenta estas afirmaciones en las reformas realizadas en la Praza de Galicia o en Camilo José Cela al considerar que ofrecen un "enorme déficit de cobertura vegetal, especialmente arbórea, y suelos naturales, haciéndolas casi inhabitables en los meses de más calor".
La organización ecologista recuerda que la presencia de "verde urbano" beneficia la salud y combate la contaminación, ayudando a mitigar las temperaturas altas en los meses cálidos, a evitar inundaciones, entre otros beneficios.
Por este motivo, demanda al Concello de Vilagarcía que modifique el proyecto de Arcebispo Lago para introducir más cobertura arbórea y suelos naturales corrigiendo deficiencias en los "lugares grises".
Además piden renaturalizar espacios urbanos e invitan a emprender esta propuesta en parte del Río do Con o en la franja de playa de Compostela, cercana al centro urbano. En su comunicado, la organización advierte de que Vilagarcía de Arousa solo cuenta con 7.2 metros cuadrados de espacios libres y zonas verdes por habitante cuando la OMS establece como ciudad ideal aquella que cuenta con 50 metros cuadrados por persona.