Las obras de la PO-308, en el tramo O Covelo-Raxó, conllevarán cortes de tráfico. Se realizarán "de forma esporádica y preferiblemente en horas nocturnas", según ha precisado el jefe del servicio de Infraestructuras en Pontevedra, Fausto Núñez.
El corte de uno de los carriles se solucionará con "tráfico alternativo" y siempre como una medida que se adoptará de manera "excepcional".
Así lo ha explicado este lunes en el transcurso de la visita que hizo la conselleira de Infraestruturas e Mobilidade, Ethel Vázquez a los trabajos de construcción de la senda peatonal y ciclista en esta carretera autonómica. "Imos deixar a PO-308 totalmente cosida e reforzada con sendas e melloras de seguridade", ha comentado.
El alcalde de Poio, Luciano Sobral, que acompañó a la conselleira en este acto, se ha referido al proyecto como una "demanda histórica" del municipio y ha destacado que desde el gobierno local "agradecemos e apoiamos a aposta da consellería nesta mellora, porque os cidadáns necesítana".
Ethel Vázquez ha explicado que esta actuación supone una inversión de más de dos millones de euros, en un itinerario de 3,7 kilómetros, con el objetivo de "favorecer os desprazamentos a pé, que sexan máis cómodos e seguros" en una carretera que soporta un tráfico de unos 20.000 vehículos al día y tiene una gran presencia de población en sus márgenes.
El proyecto contempla la creación de zonas de estacionamiento y mejora de los servicios, como drenaje e iluminación, según explicó la conselleira.
Las obras en el tramo O Covelo-Raxó tienen un plazo de ejecución de un año, por lo que debería estar rematada en octubre del 2019, el mismo plazo que tiene el tramo entre Covelo y A Granxa. Una actuación a lo largo de 4 kilómetros para el que la consellería ya ha realizado el pago de los depósitos previos y que "está a punto de licitarse", según ha informado la titular de Infraestruturas en el gobierno gallego.
A estas actuaciones se suman además otras inversiones, como la obra de eliminación de un tramo de concentración de accidentes en A Granxa, así como otras dos sendas peatonales en la zona de Combarro, lo que supone un montante global de cinco millones de euros de inversión en esta carretera.