El hombre calcinado en Campo Lameiro acumulaba un largo historial de violencia machista

O Campo Lameiro
10 de junio 2025

Maltrató tanto a su anterior pareja, de la que se separó en 2016, como a Marisol C.P., que figuraba en el sistema VioGén con riesgo alto y de la que él tenía una orden de alejamiento vigente

La Guardia Civil investiga el hallazgo de dos cadáveres dentro de un coche calcinado en Campo Lameiro
La Guardia Civil investiga el hallazgo de dos cadáveres dentro de un coche calcinado en Campo Lameiro / EFE/ Sxenick

José Ramón G.C., el hombre de 50 años que apareció calcinado en Campo Lameiro junto a su pareja, Marisol C.P., de 49 años, acumulaba un largo historial de violencia machista y había sido condenado en dos ocasiones.

Aunque desde la Subdelegación del Gobierno en Pontevedra insisten en que, por ahora, la investigación continúa y están abiertas "todas las hipótesis", fuentes oficiales consultadas por PontevedraViva subrayan que la principal vía de trabajo es que su muerte ha sido un crimen machista.

Los investigadores sospechan que José Ramón G.C. mató a su actual pareja, que apareció calcinada dentro de un coche y, posteriormente, acabó también con su vida prendiéndose fuego.

Este sería el capítulo final de años de maltratos y denuncias, tanto de cara a su anterior pareja, de la que se separó en 2016, como a Marisol C.P., que figuraba en el sistema VioGén con riesgo alto y de la que él tenía una orden de alejamiento vigente.

A Marisol, según consideró probado la Audiencia de Pontevedra el pasado mes de marzo, la agredió en noviembre de 2021 en una estación de lavado de coches de Cuntis.

Aquel día, después de agarrarla con violencia, la empujó contra la pared del establecimiento y la golpeó en la cara con la manguera con la que estaba lavando su coche.

José Ramón G.C. fue condenado a 23 meses de prisión y se le impuso una orden de alejamiento de dos años, si bien ambos habrían retomado la convivencia tras estos hechos, según confirman los investigadores, residiendo juntos en varios domicilios de Moraña.

Él no entró en prisión por esta agresión machista, a pesar de que ya tenía una condena previa por maltratar a su pareja anterior, por la que le castigaron inicialmente a más de cinco años de cárcel, reducidos posteriormente a 21 meses tras recurrir la sentencia inicial.

Entonces, allá por el año 2019, el juzgado que le condenó por agredir a su exesposa acreditó que la mujer estuvo diez años sometida a constantes golpes, insultos y amenazas, llegando a agredirla cuando ésta se encontraba embarazada.

Entre los episodios de mayor violencia relatados en la sentencia, el tribunal destacaba golpes con palos e instrumentos de labranza, expresiones como "te voy a cortar el cuello y sangras como una gallina" o amenazas, ya embarazada, con cortarle las piernas con una desbrozadora.

Estas conductas tenían lugar, en muchas ocasiones, delante del hijo en común de ambos, que en el momento en el que su madre denunció el maltrato tenía apenas seis años de edad.