Este viernes fue un día especial en Poio debido a que la Agrupación de Voluntarios de Protección Civil recibió la Medalla de Oro del Concello, una de las distinciones más importantes con las que se reconoce el compromiso y la entrega desinteresada al servicio del vecindario… y más cuando esa entrega lleva más de treinta años.
El acto se celebró en el Casal de Ferreirós y contó con una nutrida presencia de vecinos y autoridades, entre ellas, el alcalde, Ángel Moldes; el delegado de la Xunta en Pontevedra, Agustín Reguera; el jefe del Servicio de Emergencias, Miguel Ángel Pérez Dubois; miembros de la corporación municipal y representantes de colectivos y entidades locales que quisieron acompañar y aplaudir a los voluntarios.
El alcalde no escatimó palabras y destacó la "admiración, respeto y profundo agradecimiento" hacia cada una de las personas que formaron parte de esta agrupación a lo largo de estas tres décadas.
"Hablamos de un colectivo ejemplar, formado por hombres y mujeres que dedican su tiempo y esfuerzo, sin esperar nada a cambio, para estar siempre del lado de la ciudadanía. Son los primeros en llegar ante cualquier emergencia y nunca fallan cuando se les necesita. Gracias a su compromiso y generosidad, Poio es un Concello mucho mejor", señaló Moldes.
La Medalla de Oro, explicó, simboliza el reconocimiento público a una trayectoria de entrega, responsabilidad y servicio desinteresado. Valores que convierten la Protección Civil de Poio en un ejemplo para toda la sociedad. "Poio puede estar orgulloso de su Agrupación de Protección Civil. Siempre están ahí, a cambio de nada, sea de noche o de día, en situaciones de emergencia o en los eventos festivos, culturales y deportivos. Se exponen, renuncian a su tiempo de ocio, pero mantienen intacto su compromiso con la ciudadanía", añadió.

En el acto, el presidente de la Agrupación, Manuel Vicente, recogió la insignia y firmó en el Libro de Honores del Concello, en representación de todas las personas que hicieron posible este servicio durante más de 30 años. Durante su intervención, Vicente destacó el trabajo de las 40 personas que actualmente forman parte de la agrupación y también el de las que ya dejaron su huella en la historia del colectivo.
"Pedimos la misma lealtad que cada día muestran los voluntarios con la ciudadanía. Nuestra labor es voluntaria y, muchas veces, pasa desapercibida. Este reconocimiento también es para nuestras familias, que ceden tiempo con nosotros para que podamos ayudar a los demás. Es tiempo que les restamos a ellos, pero que dedicamos a construir una sociedad mejor", afirmó.
La concesión de la Medalla de Oro fue aprobada por unanimidad en el pleno del 30 de septiembre, junto con la decisión de otorgar la misma distinción a la Guardia Civil de Pontevedra, reconociendo así la entrega y compromiso de ambos colectivos con la seguridad y el bienestar de la ciudadanía.