Un vecino de Pontevedra ha ingresado este viernes en prisión tras ser detenido un día antes por incumplir la orden de alejamiento que le prohibía acercarse a su hija.
Esa orden de alejamiento la tenía en vigor la chica como víctima de un delito de agresión sexual por el que el padre acabó condenado a 12 años de prisión. Cuando ocurrieron esos hechos, ella era menor de edad.
A pesar de la existencia de una sentencia condenatoria, esta todavía no se había ejecutado, de modo que el hombre seguía en libertad a la espera de ingresar en prisión.
Este jueves, la chica vio a su padre en las inmediaciones de donde ella estaba y alertó a la Policía Nacional. Fuentes oficiales han confirmado que agentes de la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM) de la Policía procedieron a su detención.
La detención, avanzada por Radio Pontevedra, se registró a mediodía de este jueves 13 de febrero en la calle Gorgullón. Un vehículo camuflado de la Policía Nacional detuvo al hombre por un delito de quebrantamiento y lo trasladó a la Comisaría.
Este viernes, durante la mañana, el hombre fue puesto a disposición del Juzgado de Guardia de Pontevedra y estas mismas fuentes han confirmado que se acordó su ingreso en prisión.
El hombre fue detenido, en esta ocasión, por incumplir la orden de alejamiento que le impide acercarse a su hija y víctima, pero a la hora de ordenar su ingreso en prisión se ha tenido en cuenta su condena por agresión sexual.
El hombre fue condenado primero por la Audiencia Provincial de Pontevedra y luego la pena fue confirmada por el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG).