Campaña de recogida de firmas en el CEIP San Clemente de Caldas de Reis ante la decisión de la Consellería de Educación de mantener la supresión de una de las tres unidades de Educación Infantil con las que contaba este centro educativo.
Asegura la comunidad educativa de este centro que esta decisión incumple el compromiso adquirido por la propia consellería de reabrir al aula si la matrícula lo permitía, compromiso verbal alcanzado con la ANPA después de protestas, reclamaciones y hasta un acuerdo unánime en el pleno municipal.
Mantienen además que se trata de un cierre "irregular" según la ratio pactada entre Xunta y sindicatos para el curso 24-25.
Entonces el número de alumnos matriculados fue de 26 pero, contempladas las necesidades especiales de varios de ellos, la cifra crecía hasta los 29 haciendo necesarias las tres unidades existentes.
Ahora, tras acudir incluso a la Valedora do Pobo, "parécenos inaceptable que, unha vez aberto o período de matrícula, e tras recibir 11 solicitudes, abondo para garantir a recuperación da unidade, a Consellería respondese negándose a abrila".
"Isto obrigou a dirección do centro a baremar as peticións e deixar fóra, forzados a buscar outra alternativa, a nenos e nenas que quererían estudar no noso CEIP", explican.
Por todo ello la comunidad educativa ha iniciado una campaña de recogida de firmas al entender que "en primeiro lugar, porque non existiu un motivo obxectivo para eliminala; en segundo, e aínda máis grave, porque de non facelo a Consellería estaría rachando o seu compromiso e incumprindo os seus propios criterios".
EL GOBIERNO LOCAL DE CALDAS LAMENTA LA DECISIÓN DE LA XUNTA
El Concello de Caldas de Reis apoya las reivindicaciones de la comunidad educativa del CEIP San Clemente y condena la decisición de la Consellería a pesar de que "os números dan".
De hecho tanto el alcalde, Jacobo Pérez, como el teniente de alcalde, Manuel Fariña, respaldaron la campaña de recogida de firmas con una visita este martes al centro educativo.
Pérez y Fariña advierten de que la supresión de la unidad de Infantil provoca que, ante el elevado número de peticiones de matriculación, se lleve a cabo un proceso de baremación y que "haxa solicitantes que queden fóra, algo que non sucedería de non ser suprimida esa unidade".
"Con este xeito de proceder o que está a provocar a Xunta de Galicia é unha limitación no número de alumnos e alumnas, o que acarreará consecuencias moi negativas para o colexio", defienden desde el gobierno municipal.