El instituto que tardó 23 años en nacer y un siglo en renovarse

Pontevedra
04 de diciembre 2025

Construcciones Ramírez presentó un libro que recoge la historia y el proceso de rehabilitación del IES Valle Inclán. Un trabajo coral para homenajear a un edificio que es parte del ADN pontevedrés

Construcciones Ramírez presentó un libro que recoge la historia y el proceso de rehabilitación del IES Valle Inclán
Construcciones Ramírez presentó un libro que recoge la historia y el proceso de rehabilitación del IES Valle Inclán / PontevedraViva

Pontevedra está a punto de celebrar el centenario de uno de sus edificios más emblemáticos como es el Instituto Valle Inclán. Y es que, aunque hoy presume de una rehabilitación integral digna de portada —recogida en el tercer volumen de la colección impulsada por Construcciones Ramírez—, su historia de nacimiento fue digna de un culebrón.

El libro, que repasa con admiración la construcción del viejo instituto, conecta su evolución con la de toda la ciudad.

Desde que se colocó la primera piedra hasta que Alfonso XIII y Victoria Eugenia cortaron la cinta en 1927 pasaron 23 años.

El retraso se debió a que no había dinero. Los primeros seis años la obra avanzó con buen ritmo, pero el presupuesto se esfumó y, a partir de ahí, aquello se convirtió en una carrera de obstáculos. El primero fue que entre 1911 y 1921 España tuvo 24 ministros de Instrucción Pública. Uno cada cinco meses. Casi daba tiempo a aprenderse el nombre del ministro… justo cuando ya había dimitido. El segundo obstáculo fue, cómo no, volver a llenar la hucha.

Aun así, la historia tiene como protagonista destacado a Augusto González Besada, el político que más hizo por sacar adelante el instituto. Tanto lo admiraban los pontevedreses que cada vez que volvía a la ciudad recibía homenajes, aplausos y hasta el título de hijo predilecto. Tras su muerte en 1919, alguien propuso que el centro llevara su nombre, pero como aún quedaban ocho años de obras por delante, la idea se perdió en algún cajón ministerial.

Finalmente, el 27 de septiembre de 1927, el instituto abrió sus puertas. La visita de los reyes fue el gran acontecimiento del día, y Alfonso XIII, tras recorrer los pasillos recién estrenados, sentenció que era "uno de los mejores centros de España". A nadie le parecía exagerado ya que después de tanta espera, aquel edificio era prácticamente una obra de arte… y de paciencia colectiva.

Ahora, a solo dos años de alcanzar la edad redonda de los cien, el Instituto Valle Inclán luce renovado después de la obra acometida por Construcciones Ramírez, que no solo rehabilitó el edificio, sino que también decidió contar su historia en papel, con mimo y con mucha memoria.

Construcciones Ramírez presentó un libro que recoge la historia y el proceso de rehabilitación del IES Valle-Inclán
Construcciones Ramírez presentó un libro que recoge la historia y el proceso de rehabilitación del IES Valle Inclán

El acto de presentación de este libro se celebró este jueves en el paraninfo del centro. El periodista Rafael López Torre se encargó de escribir la historia y, otro exalumno del Valle Inclán,  Alfredo Díaz Grande, arquitecto del proyecto, confesó que rehabilitar su antiguo centro era "algo así como volver a clase, pero esta vez sin exámenes". También intervino Arturo Ramírez, constructor y editor de la obra, y cerró el turno el conselleiro de Educación, Román Rodríguez, que recordó que la Boa Vila no sería la misma sin este instituto que lleva más de un siglo formando generaciones.

Díaz Grande firma en el libro la memoria técnica de la rehabilitación, aunque también se permitió incluir anécdotas de sus años de estudiante. Su objetivo, explicó, fue recuperar la esencia del edificio, con ese aire solemne de instituto con historia, al tiempo que lo adaptaba a las necesidades del siglo XXI. El resultado es un Valle Inclán rejuvenecido y accesible.

La publicación incluye un amplio reportaje fotográfico del proceso de obras, ejecutadas entre julio de 2023 y abril de 2025. Las imágenes, firmadas por David Freire y Javier Cervera-Mercadillo, muestran desde la recuperación de la estética original hasta la modernización de las instalaciones, pasando por estructuras reforzadas y espacios pensados para que nadie se pierda.

El libro recoge también mensajes de otro exalumno como es el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, y del conselleiro Román Rodríguez, quienes destacan la relevancia histórica y afectiva del instituto para Pontevedra.

Un trabajo coral para rendir homenaje a un edificio que, más que un instituto, es ya parte del ADN pontevedrés.