La conocida como "autovía" que une Pontevedra y Marín, la carretera PO-11, ha vuelto a quedar fuera de servicio desde las 04:40 horas de este martes, 3 de febrero.
Según ha informado la Dirección General de Tráfico, la acumulación de agua en la calzada obligaba a suspender la circulación en los cuatro carriles de la vía, afectando a ambos sentidos del tráfico entre la capital provincial y el municipio vecino.
Esta situación se repite por segundo día consecutivo debido a la combinación de las intensas precipitaciones y la subida de la marea, factores que han imposibilitado el tránsito seguro. A primeras horas también había presencia de niebla espesa en la zona.
La borrasca Leonardo, que ya causó importantes problemas de movilidad y numerosas incidencias durante la jornada del lunes, continúa afectando con fuerza al entorno de Pontevedra.
La circulación se restablecía alrededor de las 09.15 horas, una vez que el descenso de la marea y la mejora de las condiciones meteorológicas permitieron la evacuación de las balsas de agua.

No se descartan nuevos cortes a lo largo del día, dependiendo de la situación meteorológica.
Durante estas jornadas se registraban retenciones en el entorno durante el corte de tráfico en esta vía de alto volumen de tránsito de vehículos.