Las condiciones meteorológicas adversas han forzado el cierre de la PO-11, la principal arteria costera que une los municipios de Pontevedra y Marín.
Desde las primeras horas de la mañana de este lunes, 2 de febrero, la circulación en la conocida popularmente como autovía de Marín quedaba interrumpida en sus cuatro carriles debido a la confluencia de intensas precipitaciones y el fenómeno de las mareas vivas.
El corte, que afectó a ambos sentidos de la marcha, ha sido establecido como medida de seguridad preventiva ante el desbordamiento de la ría, que amenaza con anegar la calzada.
Según los protocolos de seguridad vial, la restricción se mantuvo activa hasta que la bajada de la marea redujo la afluencia de agua y se disipe el peligro de inundación.
Pero, por la tarde, el episodio se repetía y la circulación quedó interrumpida de nuevo durante varias horas.

En todo caso, se recomienda a los conductores extremar las precauciones, reducir la velocidad debido a la presencia de balsas de agua en vías secundarias y consultar las actualizaciones de la Dirección General de Tráfico (DGT).
De acuerdo con los datos facilitados por MeteoGalicia y la AEMET, la provincia de Pontevedra se encuentra bajo la influencia de una profunda borrasca que ha dejado acumulaciones de lluvia superiores a los 40 l/m² en doce horas.
Esta situación se ve agravada por el estado del mar, con avisos por olas que pueden alcanzar los 5 o 6 metros de altura y vientos de componente sudoeste con fuerza 7.