Investigan a dos responsables del obrador clandestino de churros por delitos de tráfico

Pontevedra
18 de diciembre 2015

Dos hermanas han sido identificadas y está investigadas por la Guardia Civil, una por conducir sin tener carnet usando la identidad de su hermana para intentar eludir la ley y la otra por dejarle el coche a pesar de que sabía que no tenía permiso. Las pillaron cuando hacían un reparto de churros elaborados en el obrador con deficientes condiciones higiénico-sanitarias

Obrador clandestino de churros en Pontevedra Guardia Civil de Pontevedra

Dos hermanas que están consideradas como parte de los responsables del obrador clandestino de churros desmantelado en los últimos días en el barrio de Campolongo han sido identificadas y están siendo investigadas por la Guardia Civil por delitos de tráfico que habrían cometido durante el reparto de esos churros elaborados en un local con graves deficiencias higiénico-sanitarias. Una no tenía carnet y usaba el coche y la identidad de su hermana para poder conducir intentando eludir la ley.

Las dos mujeres fueron identificadas esta semana, una después de que se diese por desmantelado el obrador de churros, pero los delitos que se le atribuyen los habrían cometido con anterioridad, cuando una llevaba los churros a uno de los establecimientos del centro de Pontevedra en el que vendían a diario la mercancía. 

La Guardia Civil le dio el alto para realizar un control de tráfico y la identificó, aportando ella unos datos que posteriormente los agentes comprobaron que no eran de ella. La mujer no tenía carnet de conducir y su hermana sí, de modo que dio a los funcionarios policiales la identidad de la otra. Por estos hechos, la identificaron y están investigando -la figura que antes se correspondía con la imputación, pero que ha desaparecido tras la última reforma de la ley de enjuiciamiento criminal-. 

Según ha podido saber PontevedraViva, le atribuyen un delito contra la seguridad vial por conducir sin carnet y otro de usurpación de estado civil por hacerse pasar por su hermana. A la otra mujer también la investigan, atribuyéndole en su caso la irregularidad de dejarle su coche a su hermana a pesar de que sabía que no tenía carnet de conducir. 

En relación con la actividad del obrador de churros, no se atribuye a sus responsables ningún delito, sino una infracción administrativa por irregularidades tan graves como, por ejemplo, elaborar la masa de los churros en una mesa en la que había esparcido material de raticidas mezclado con heces de roedores. El habitáculo, donde también se almacenaba la mercancía y la maquinaria propia de la venta ambulante, no cumplía los requisitos mínimos de salubridad.