Investigan al dueño y la cuidadora de tres perros tras morir uno y otro acabar grave por un golpe de calor

Pontevedra
26 de diciembre 2025
Actualizada: 15:17

Ocurrió en Mourente en junio. Ese mismo día, se habían comprometido a entregar los animales a la protectora Os Palleiros por no poder atenderlos, pero llamaron diciendo que alguien los envenenó

Intervención de la Guardia Civil en Mourente
Intervención de la Guardia Civil en Mourente / Guardia Civil de Pontevedra

El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil investiga por los delitos de maltrato animal al dueño de tres perros y a su pareja, que ejercía de cuidadora. 

Los hechos por los que ahora están ambos investigados ocurrieron el pasado 9 de junio en la parroquia pontevedresa de Mourente

Aquel día, el propietario de los perros se había comprometido a entregarlos a la protectora Os Palleiros porque no podía atenderlos, pero llamó a la Guardia Civil alertando que alguien los había envenenado. 

Agentes del Seprona acudieron al lugar en el que estaban los perros en compañía de personal de la protectora, de una veterinaria colaboradora, del propietario y de su pareja.

Al llegar, se encontraron a un perro muerto y a otro con diversos síntomas como espasmos, convulsiones y vómitos. Había un tercero en apariencia ileso.

El perro muerto presentaba un rigor mortis avanzado en un día especialmente caluroso y los agentes del Seprona percibieron incoherencias en el relato del propietario.

Así, por ejemplo, el cadáver no tenía el rictus definido como 'risa sardónica', que siempre está presente en los perros envenenados, y tampoco había otros indicios muy comunes en estos casos como saliva espumosa o sanguinolenta o vómitos.

Intervención do Seprona da Garda Civil en Mourente
Intervención do Seprona da Garda Civil en MourenteGuardia Civil de Pontevedra

A los agentes les llamó la atención que tanto el perro muerto como el que tenía síntomas estaban mojados con abundante agua.

Además, el contenedor metálico que hacía las veces de caseta de aperos y refugio de los animales se había limpiado recientemente. Estaba mojado y fregado.  

Tanto el cadáver del perro muerto como las pruebas recogidas en el lugar fueron derivados al laboratorio del Hospital Veterinario Universitario ROF CODINA en Lugo, para su estudio. 

El perro especializado en detección de venenos del grupo cinológico de la Guardia Civil y los agentes del Seprona reconstruyeron con el dueño y la cuidadora de los animales el itinerario que decían haber realizado ese día en busca de posibles cebos envenenados, pero no encontraron nada. Tampoco en el recinto donde se encontraban los perros. 

Finalizadas todas las investigaciones, concluyeron que el perro muerto y el que tenía síntomas no tenían ningún tóxico en su cuerpo

La necropsia no pudo determinar los detalles exactos de la causa de la muerte, pero las investigaciones realizadas llegaron a la hipótesis de que la muerte del perro se produjo por un golpe de calor por estar encerrados en el interior del contenedor. Ese día había temperaturas superiores a 30 grados. 

Tambén el informe veterinario del perro con síntomas apunta a un golpe de calor como causa principal. 

Este viernes, 26 de diciembre, medio año después, se da por terminada la investigación policial y la Guardia Civil remite las diligencias al Tribunal de Instrucción de Guardia de Pontevedra y a la Fiscalía.

El propietario de los animales cedió los perros a la protectora, el perro ileso para adopción y el enfermo para ser debidamente atendido.