Las críticas realizadas el pasado sábado por parte del PSdeG-PSOE al BNG, debido al proyecto de la planta de compostaje, no han pasado desapercibidas para el Partido Popular. Su portavoz, Jacobo Moreira, mostró este lunes su malestar por este nuevo encontronazo público de los dos socios del gobierno municipal de Pontevedra. "Ya no se molestan en ocultar sus discusiones", afirmó el responsable popular.
Pero a diferencia de otras ocasiones, esta vez, Jacobo Moreira centró sus críticas en la actitud de los socialistas. Asegura que si, como denunciaron públicamente, ven que el alcalde es "mentiroso, soberbio o traidor, entre otras lindezas" deberían romper el pacto de gobierno, ya que les recuerda que si Miguel Anxo Fernández Lores ostenta el bastón de mando en Pontevedra "es porque ellos le han hecho alcalde".
Por ello, Jacobo Moreira les exige a los concejales del PSdeG-PSOE que "rompan el pacto de gobierno y no vuelvan a pactar con un alcalde que es un traidor o, en caso contrario, que se callen", ya que les recuerdan que los intereses de la ciudad de Pontevedra "valen infinitamente más que tres salarios".
"Si esto pasa con dos partidos, imaginemos lo que pasaría en Pontevedra con tres o más partidos en el gobierno", dice Moreira.
El portavoz del PP afirmó que el gobierno municipal de Pontevedra, en este mandato, "solo se han puesto de acuerdo en dos cosas", que han sido, dijo, su afán recaudatorio y su oposición al hospital de Monte Carrasco. "Y si esto pasa con dos partidos, imaginemos lo que pasaría en Pontevedra con tres o más partidos en el gobierno", concluyó Moreira, en relación a la posible entrada en la corporación municipal de más formaciones políticas.
EL BNG NO ENTRA AL TRAPO
Por su parte, desde el BNG han optado por sacarle importancia, al menos públicamente, a las declaraciones de sus socios de gobierno. Aseguran que la relación entre ambos partidos sigue siendo la misma que hasta ahora, según Raimundo González, y no se verá afectada en los asuntos cotidianos, como ha ocurrido este lunes en la Xunta de Goberno, "onde todos os asuntos aprobáronse por unanimidade".
En todo caso, Raimundo González, preguntado sobre la imagen que BNG y PSdeG-PSOE están trasladando a la ciudadanía con estas discrepancias, se limitó a afirmar que el tipo de calificativos pronunciados por los socialistas el pasado sábado "definen máis a quen os fai que a quen os recibe".