Las personas voluntarias de la asociación Vaipolorío volvieron a cambiar este sábado la comodidad del fin de semana por botas, guantes y muchas ganas de trabajar por el río Gafos.
La jornada fue intensa y muy productiva, centrada en la limpieza de los puentes del río en el ámbito del Espacio Natural de Interés Local (ENIL), un trabajo tan discreto como esencial para la salud del ecosistema y la seguridad de la zona.
Las labores se realizaron de manera totalmente manual, sin maquinaria, retirando principalmente madera muerta y restos de ramaje que habían quedado atrapados en puentes y pequeñas represas. Este tipo de acumulaciones, aunque puedan pasar desapercibidas, pueden agravar los efectos de las crecidas del río al actuar como tapones que aumentan la fuerza del agua. Su retirada ayuda, por tanto, a minimizar riesgos cuando llegan las lluvias más intensas.
No se trata de eliminar la vegetación natural del cauce, pues estas plantas que crecen en el río cumplen una función fundamental, ya que sus raíces fijan el lecho, reducen la erosión y restan velocidad a la corriente, amortiguando el impacto del agua contra puentes, defensas y otras infraestructuras.
Además de la limpieza, el voluntariado aprovechó la jornada para realizar tareas de mantenimiento ambiental, como la retirada de ejemplares de hierba de la Pampa (Cortaderia selloana), una de las especies invasoras más extendidas en Galicia. Aunque sus vistosos penachos blancos la hacen parecer una planta ornamental, su capacidad de expansión supone una amenaza para la flora autóctona. La presencia de esta especie ya había sido detectada hace años en el entorno del río Gafos, incluso dentro del ENIL, por lo que su eliminación de raíz es fundamental para frenar su avance.
La jornada se completó con la poda de las maceiras de río, una variedad autóctona del Gafos. Se trata de una especie rústica, bien adaptada a terrenos húmedos y profundos, que enraíza fácilmente a partir de estacas y resulta especialmente valiosa como patrón para otras variedades de manzano.
