Este 2020 continúa dejando imágenes inusuales. A diferencia de los últimos años, en esta ocasión la base General Morillo en Figueirido (Vilaboa) acogía la celebración del día de la Inmaculada Concepción, patrona del Arma de Infantería, sin la presencia de público y sin actividades como la jura de bandera de población civil ni condecoraciones militares.
La pandemia obligó a que esta conmemoración se desarrollará de manera austera, a través de una parada militar en la que primaban las medidas de prevención y de seguridad establecidas por los protocolos sanitarios para evitar el contagio del virus.
Por este motivo, toda la actividad en este 8 de diciembre se limitó a un sencillo acto, de carácter interno, muy reducido en cuanto a participación de personal, según informan desde el gabinete de comunicación de la base militar.
Los militares que realizaron el acto en la Brilat, dirigida por el general andaluz Luis Cortés Delgado, portaron mascarillas y mantuvieron la correspondiente distancia de seguridad durante esta simbólica parada militar en la que no faltó, como es tradicional, el homenaje a los militares fallecidos.