Por estas fechas habitualmente los Concellos suelen comenzar a hacer públicos los bandos, requisitos o solicitudes para la celebración de las tradicionales hogueras de San Juan en sus respectivos municipios. No obstante este año, las circunstancias a las que obliga la pandemia provocada por la COVID19 limitan, cuando no impiden, eventos masivos.
En este contexto, esta semana el Concello de Poio anunciaba la suspensión de una de sus convocatorias más populares durante las Fiestas en honor a San Xoán, la hoguera que se enciende en la explanada de A Seca. Al tiempo que se hacía pública esta decisión, la administración local señalaba que estaba a la espera de una decisión por parte de las autoridades competentes sobre permisos para realizar hogueras particulares. El concejal delegado de Turismo, Xosé Lois Martínez instaba a que aclarasen esta cuestión "y sobre todo en qué condiciones se podrían realizar en caso de aprobarlas".
Desde la Delegación Territorial de la Xunta en Pontevedra señalan que la administración autonómica no es entidad competente en el permiso de hogueras; ya que éstos corresponden a los Ayuntamientos. Se añade que el cumplimiento de las normas vigentes debe ser coordinado entre las Policías Locales y la Subdelegación del Gobierno.
La celebración de esa arraigada tradición en Galicia, venía presentando diferentes circunstancias dependiendo de los ayuntamientos. En el caso de Pontevedra, la administración local no organiza como tal hogueras, y para aquellos particulares y colectivos que quieran hacerlas solicita una inscripción previa aceptando unas condiciones concretas para su desarrollo.
En Marín, el Concello no permite el encendido de hogueras en las playas de su municipio; en Sanxenxo se limita a algunas playas concretas, el año pasado en cinco de ellas; mientras que por ejemplo en Bueu, prohibía hogueras en arenales con banderas azules y en las restantes respetando las condiciones establecidas en un bando de la alcaldía.