La CIG denuncia que las ambulancias con medicamentos caducados sí hacían servicios de Urgencias

Pontevedra
19 de agosto 2014

Xabier Aboi realiza graves acusaciones contra la actividad de BDM a nivel empresarial y laboral y anuncia que los servicios jurídicos del sindicato están estudiando la posibilidad denunciarlas judicialmente. Ya solo por las irregularidades detectadas por la Policía Local entiende que los responsables de la empresa (nunca los trabajadores) podrían ser autores de un delito contra la salud pública y otro de falsedad documental

Xabier Aboi muestra documentación en la que sostiene sus acusaciones contra la empresa BDM PontevedraViva

El sindicato CIG ha sacado a la luz documentación con la que quiere acreditar que la empresa BDM, propietaria de las dos ambulancias denunciadas por la Policía Local de Pontevedra por graves problemas técnico-sanitarios, sí realiza servicios de Urgencias para la compañía de seguros médicos Adeslas. Esta aseguradora aseguró a PontevedraViva que BDM solo hace para ellos traslados a centros de rehabilitación o a centros médicos de pacientes no urgentes, pero el sindicalista Xabier Aboi desmiente esa información y responde que sí realiza esos servicios a la unidades de Urgencias de distintos centros de la provincia de Pontevedra, entre ellos alguno de la ciudad del Lérez. 

"Hai partes que levan o selo", asegura Aboi, haciendo referencia a documentos a los que ha tenido acceso su sindicato sobre la actividad de la empresa. Este año 2014 ha realizado servicios, aunque sí reconoce que desde que se realizó la citada denuncia de la Policía Local no tienen constancia de que se hayan repetido.

Xabier Aboi denuncia que la empresa BMD mantiene a  los trabajadores en condiciones "de escravismo"

Desde entonces, BDM sí sigue trabajando para Adeslas, pero no con las dos ambulancias denunciadas, sino con otros vehículos. De hecho, el representante de CIG incluso refiere algún traslado a un centro de rehabilitación realizado con furgonetas legales o con un vehículo monovolumen. Consciente de la gravedad de las acusaciones que realiza, asume que "estamos dispostos a que se nos denuncie no xulgado" si alguien se da por aludido y quiere desmentirlo. 

Aboi realiza graves acusaciones contra la actividad de esta empresa con sede en Soutomaior y anuncia que los servicios jurídicos del sindicato están estudiando la posibilidad de denunciarlas judicialmente. Ya solo por las irregularidades detectadas por la Policía Local entiende que los responsables de la empresa (nunca los trabajadores) podrían ser autores de un delito contra la salud pública y otro de falsedad documental, pues las dos ambulancias que pararon y revisaron aparecían catalogadas como furgonetas para uso particular y tenín el libro de Inspección Técnico Sanitario y el libro de reclamaciones aparecían falsificados (el original correspondía a otro vehículo). Además, tenían una larga lista de medicamentos y agujas caducados: "non había un que estivera legal". 

A la CIG no le tiembla la mano en denunciar públicamente la situación, pero aún no ha decidido si acude al juzgado porque Aboi asegura que el sindicato está cansado de "ser o Robin Hood destes temas", denunciar conflictos laborales y situaciones supuestamente irregulares y que todo acabe archivado, como ocurrió recientemente con una denuncia por falsificación de saciones a trabajadores de un piquete.

Muestra su sorpresa por la actitud de la Consellería de Sanidade, que no ha actuado para poner freno a estas presuntas anomalías

El sindicato refiere malas prácticas de BDM a nivel empresarial "porque fundía o mercado con prezos moi competitivos" y a nivel laboral con condiciones "de escravismo" para sus trabajadores. Así, denuncian que uno de los empleados tienen una nómina de 320 euros al mes con jornada laboral completa y que todo el personal tiene turnos diarios de 12 horas y, cada tres semanas, un turno de 72 horas seguidas. Todo ello sin casi vacaciones, sin que se le entreguen las nóminas y  sin pago de horas extra o ropa de seguridad. Al respecto, Aboi asegura que existe una denuncia ante la Inspección de Trabajo del 12 de mayo a la que "ata agora non hai contestación".

En su opinión, la empresa puede mantener estas supuestas irregularidades porque existe un apoyo encubierto del PP, pues además de trabajar para Adeslas hace servicios para el Celta de Vigo en los partidos del estadio de Balaidos y atiende competiciones deportivas de ayuntamientos de toda la provincia, todos con el mismo color político. Aboi se pregunta si "están tapando servizos ao partido" y muestra su sorpresa por la actitud de la Consellería de Sanidade, que no ha actuado para poner freno a estas presuntas anomalías.