"Xunta, obras xa! Para cando?". Familias, alumnado y profesorado del instituto Valle Inclán de Pontevedra desplegaron este jueves una pancarta con este lema en el exterior del centro. Más de 50 personas respaldaron la convocatoria realizada por la asociación de madres y padres para "presionar" a la Xunta de Galicia para que agilice las obras que se van a acometer durante el próximo curso, y que todavía no han empezado.
El presidente del ANPA, Rubén Saavedra, explicó tras esta concentración silenciosa que su objetivo es que la Xunta "cumpla con los plazos" de las obras, que todavía no han empezado a pesar de que hace ya casi un mes que terminaron las clases.
Se refieren, en especial, a la fase inicial o cero de las mismas, que afecta al interior del centro, y que consideran que podía haber empezado ya, pues la Consellería de Educación les apeló a la falta del permiso de ocupación de la vía publica por parte del Concello, pero ellos entienden que a esa fase cero no le afecta la necesidad de ese trámite.
Desde el ANPA consideran que esas cuestiones burocráticas como el permiso de ocupación son "excusas" y "los trabajos podrán estar acometiéndose", pues se concedió el día 25 de junio y este jueves es 20 de julio.
Las familias pretenden que las obras no interfieran con la actividad lectiva que comenzará el próximo 11 de septiembre y señalan que "de aquí al 111 de septiembre hay 20 o 25 días laborables que van a dar para poco" para poder realizar estas obras.Durante la concentración, a la que también acudieron el director del instituto, Daniel Mejuto, y algún profesor, Rubén Saavedra insistió en que ellos quieren "evitar" lo máximo posible que coincidan las obras y la docencia.
Este miércoles, un día antes de la concentración, se produjo un encuentro entre el jefe territorial de Educación, César Pérez Ares, y responsables de la dirección del centro y del ANPA. Rubén Saavedra explicó que fue un encuentro "fortuito", ya que él acudió al instituto a recoger una documentación y encontró allí al responsable. Nadie les había convocado.
Durante este encuentro, Educación les trasladó que hay diez unidades móviles ya localizadas para instalar en el exterior del centro educativo para poder impartir las clases durante el tiempo que duren las obras y que hay dos más posibles. Las familias habían pedido 12 y recuerdan que esas 10 no van a ser suficientes.
El Concello de Pontevedra puso sobre la mesa semanas atrás la necesidad de realizar pruebas de carga para comprobar si el suelo de la avenida de Montero Ríos, sobre el aparcamiento subterráneo instalado en la zona, soporta el peso de esas casetas para las clases. El presidente de la asociación de madres y padres explicó que desconocen esos "temas técnicos" y "no sabemos ni quién ni cuándo ni cómo" van a realizar esas pruebas.