La corporación reclama un servicio ferroviario "moderno, eficiente y competitivo" en el Eje Atlántico

Pontevedra
21 de abril 2022

La del Villa de Pitanxo no ha sido la única declaración institucional que han logrado pactar los miembros de la corporación pontevedresa en el pleno de este jueves. También lo han hecho para reclamar que se solventen las carencias del transporte ferroviario en Galicia, a petición de la plataforma ciudadana que demanda trenes de cercanías en Galicia

Pleno de la corporación municipal de Pontevedra en el Pazo Provincial Mónica Patxot

La del Villa de Pitanxo no ha sido la única declaración institucional que han logrado pactar los miembros de la corporación pontevedresa en el pleno de este jueves. También lo han hecho para reclamar que se solventen las carencias del transporte ferroviario en Galicia, a petición de la plataforma ciudadana que demanda trenes de cercanías en Galicia.

Tras destacar el carácter del tren como medio de transporte "seguro y sostenible", la corporación ha exigido que el Eje Atlántico entre Vigo y A Coruña ofrezca un servicio "moderno, eficiente, competitivo y adaptado a las necesidades" de sus usuarios.

Entienden que la oferta actual "no atiende" a estas necesidades ante la eliminación o disminución de frecuencias "imprescindibles" que impiden atender compromisos laborales o de estudios, al haberse primado la conexión con Madrid sobre las comunicaciones internas.

A este respecto, desde Pontevedra demandan una reorganización de horarios, la reposición de todos los trenes eliminados con la excusa de la pandemia, la adopción de medidas para mejorar la puntualidad del servicio y la flexibilización de los abonos y de las tarifas en vigor.

RECHAZADAS LAS TRES MOCIONES DEL PP

En cuanto a la parte resolutiva del pleno, el gobierno municipal, con los votos de los concejales de BNG y PSdeG-PSOE, rechazó las tres mociones presentadas por el PP, relativas a la recogida de basura el rural, el polígono de O Campiño y la pobreza energética.

En la primera de ellas, el edil popular Martín Martínez ha denunciado el "pésimo" servicio que se ofrece al rural y ha reclamado que se aumenten a cuatro los días de recogida, que se renueven y se limpien los contenedores o que haya más islas para el reciclaje.

A este respecto, Alberto Oubiña (BNG) ha calificado de "misérrima" la propuesta del PP porque "piden o que xa está anunciado que se vai a facer" y, en algunos casos, quedándose por debajo del nuevo contrato, en el que prevé recoger la basura más de cuatro días a la semana.

Pablo Fernández fue, por su parte, el defensor de la moción del PP sobre O Campiño, polígono al que ve "totalmente esquecido e maltratado" por el gobierno municipal y sin parcelas disponibles, lo que supone una "perda de oportunidades laborais" para el ayuntamiento.

De ahí que haya pedido, entre otras cuestiones, que el Concello mejore los viales del polígono, proceda al pintado y señalización de las vías, que aumente la frecuencia de la recogida de basuras, que adecente las parcelas con maleza o impulse un centro de negocios.

Además, Fernández ha reclamado una línea de transporte público para que puedan usar los trabajadores de las empresas asentadas en O Campiño, que se creen aparcamientos disuasorios o que se gestione la construcción de un enlace directo con la A-57.

Desde las filas nacionalistas, César Mosquera ha asegurado que esta iniciativa "se cae polo seu propio peso", porque ha recordado que el polígono fue construido por la Xunta y al Concello se le cedieron únicamente los viales interiores.

"Se se detecta necesidade de solo industrial, Xestur ten instrumentos para atendela", ha dicho Mosquera, que ha defendido que "hai terreos suficientes" en la comarca para ello. "Non inventen realidades que non existen", ha dicho.

Ha sostenido además que el pintado de los viales y los desbroces se hacen de manera "habitual" y que el Concello no puede recoger los residuos industriales que generen las empresas, por lo que el actual servicio de basura es más que suficiente.

La última moción presentada por el PP, que ha defendido su portavoz Rafa Domínguez, es la que reclamaba crear una partida de 900.000 euros para que 1.500 familias de Pontevedra pudiesen recibir 1.500 euros para pagar sus respectivas facturas de luz y electricidad.

Muchas de estas familias, según Domínguez, están en una situación de "asfixia económica" ante los precios "absolutamente desproporcionados" de la luz o del combustible, por lo que ha reclamado "sensibilidad" al gobierno municipal para "rescatar a personas que lo pasan mal".

Pero los datos aportados por Marcos Rey (PSOE), concejal de Benestar Social, apuntan que la media de familias atendidas en Pontevedra se sitúa en unas 150 y ha defendido que con los recursos actuales del Estado, la Xunta y el Concello están "perfectamente arropadas".

A pesar de ello, ha avanzado que el Concello aumentará la partida destina a emergencia social y le ha reclamado al líder popular que no haga demagogia con este tema porque "yo tuve que pedir el bono social en su momento, así que no me dé lecciones que sé de lo que hablo".