La alcaldesa de Marín, María Ramallo, y las concelleiras Marián Sanmartín y Cristina Acuña, visitaron este viernes junto con los técnicos municipales y los trabajadores de la empresa adjudicataria, las obras del Paseo Alcalde Blanco. El proyecto está muy avanzado, pero la crisis de suministros que se está produciendo a nivel global está retrasando la colocación de algunos elementos, como las maderas de las bancadas o ciertas cuestiones del establecimiento hostelero de la punta.
Con todo, sí que siguen avanzando en la colocación del que será uno de los grandes atractivos del nuevo Paseo Alcalde Blanco: los nuevos juegos de agua. La zona de ocio cuenta con cinco elementos que se activan a través de una botoneira táctil, para activar un circuito de 4 minutos durante los que sale agua, creando un circuito lúdico que permite mojarse y resfrescarse de cara a el verano. Se trata de un circuito cerrado, que cuenta con dos desagües que recogen toda el agua que sale de los elementos para reutilizarla en el momento en el que se vuelven a activar.
Con respecto al local de hostelería, se está trabajando en la creación de los pliegos para la concesión del mismo, que definirán su ejecución. La alcaldesa avanzó a pie de obra que la reconfiguración del paseo será “una oportunidad para redisfrutar este espacio privilegiado que tenemos, con una nueva distribución y estética”.
La obra, que está cofinanciada en un 80 % por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional de la Unión Europea, tiene un presupuesto total de 1.135.000 euros y forma parte de la estrategia de desarrollo urbano sostenible Marín Dusi.