El Consello Regulador de la Denominación de Origen Rías Baixas pone en marcha un protocolo de prevención de la transmisión del coronavirus durante la campaña de la venidimia. Estas directrices se aplican a los auditores y personal técnico que supervisará la recogida de la uva, así como a las bodegas y viticultores implicados.
Las medidas propuestas por Rías Baixas y aprobadas por la Consellería de Sanidade incluyen la realización de test serológicos a los implicados en la campaña, así como el uso de mascarillas quirúrgicas, gel hidroalcohólico y guantes con objeto de facilitar la protección personal.
Asimismo, entre las medidas figura también la realización por parte del Sergas, y de forma previa al inicio de esta campaña, de test serológicos de detección de anticuerpos para todas las personas involucradas en la vendimia. El objetivo pasa por conjugar la continuidad de la actividad agrícola, con la salud y protección de los trabajadores de campo, de las empresas que los contratan y de la población en general, remarcan desde el Consello Regulador.
El protocolo establece una serie de pautas a seguir para cada uno de sus auditores, que deberán realizar todos los días un breve reconocimiento de su salud personal que registrarán en el documento de verificaciónde síntomas compatibles con COVID-19 y reportarán al Consejo Regulador antes de comenzar la jornada laboral. En caso de notar algún síntoma (tos seca, fiebre, dificultades respiratorias o malestar, pérdida de gusto y/o olfato), deberán informar inmediatamente y ponerse en contacto con las autoridades sanitarias.
Además de las medidas generales se establecen una serie de especificidades relativas a las auditorías a realizar en las bodegas inscritas y en viñedo. Auditores y bodegas informarán de sus respectivos protocolos de actuación con el fin de que ambas partes respeten las directrices que en ellos se reflejan optimizando, de este modo, su labor.
Cuando se lleven a cabo las comprobaciones, el auditor las realizará con la máxima precaución y acompañado por una única persona de la bodega o explotación. En el caso de la recogida de evidencias, se evitará “el contacto con el material de bodega. Se facilitará como norma siempre el traslado de datos vía telemática, solicitando, además, permiso para tomar fotos que agilicen la recogida de hallazgos”.
En cuanto a la redacción de informes y levantamiento de actas, los auditores deberán realizarlas a solas. A continuación, las leerá y explicará su contenido antes de su firma por el responsable de bodega, con el objetivo de minimizar el tiempo de las reuniones.
Mientras tanto, desde el Consejo Regulador y las propias bodegas se están llevando a cabo muestreos constantes en campo con el fin de comprobar el estado de la uva de cara a establecer el momento óptimo para su recogida. Si bien se mantiene la previsión de comienzo de la vendimia de manera generalizada para la primera quincena de septiembre todo va a depender de la evolución que se registre en los próximos días y de las condiciones meteorológicas.