La defensa pide la absolución del único condenado por el crimen de las chinas

Pontevedra
11 de noviembre 2014

La defensa de Hai Jie Zhang, condenado por la muerte de una de las dos mujeres chinas cuyos cuerpos aparecieron en un piso de de la calle Amado Carballo en 2010, ha pedido la absolución del procesado, en la vista de apelación celebrada en el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia

Zhang Hai Jie, único acusado por el crimen de las ciudadanas chinas en un piso de Amado Carballo
Zhang Hai Jie, único acusado por el crimen de las ciudadanas chinas en un piso de Amado Carballo / Mónica Patxot

La defensa de Hai Jie Zhang, condenado por la muerte de una de las dos mujeres chinas cuyos cuerpos aparecieron en un piso de de la calle Amado Carballo en 2010, ha pedido la absolución del procesado, en la vista de apelación celebrada en el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG).

La vista se ha celebrado tras el recurso presentado por la defensa contra el fallo de la Audiencia de Pontevedra, que condenó a 14 años de cárcel a Hai Jie Zhang, al que un jurado consideró autor de la muerte de Guang Qu, una de las dos mujeres fallecidas.

"Yo no maté a esa chica", afirmó

En su turno de palabra en la vista del TSXG, el acusado ha vuelto a negar la autoría de los hechos y ha asegurado que la Justicia "tiene que creer en mi inocencia". "Yo no maté a esa chica", afirmó.

En su exposición, la defensa del acusado ha solicitado una sentencia absolutoria para su cliente, alegando que el condenado "estaba fuera" de Pontevedra el día de la muerte de la mujer y, por tanto, no tuvo "ninguna relación" con los hechos ocurridos.

La defensa, que ve "falta de coordinación" en la sentencia dictada por la Audiencia de Pontevedra, asegura que el acusado no tiene nada que ver en los hechos por los que ha sido condenados.

Por el contrario, la Fiscalía defiende la sentencia de la Audiencia de Pontevedra y asegura que se ajusta a derecho y, por tanto, pide la desestimación del recurso.

Según el veredicto y la sentencia, el acusado, en compañía de otro hombre chino (que no ha sido enjuiciado en esta causa), entraron en la vivienda con la finalidad de acabar con la vida de Guang Qu que falleció por asfixia mecánica, al taparle todos los orificios respiratorios, y no tuvo apenas "capacidad de defensa". Los miembros del jurado, por otro lado, consideraron que no ha quedado probada la participación del único acusado en la muerte de Zun Kung Yong.