Científicos de la Misión Biológica de Galicia (MBG), con sede en la parroquia pontevedresa de Salcedo, abogan por la mejora genética del maíz para controlar el riesgo de seguridad alimentaria que puede implicar la infección del grano con hongos productores micotoxinas, sustancias tóxicas para animales y humanos.
Así, tras buscar fuentes de resistencia a la contaminación con fumonisinas -las micotoxinas más abundantes en España- han iniciado, a partir de los materiales más resistentes, un programa de selección genética.
Han realizado un estudio sobre las especies fúngicas predominantes en el grano de maíz en Pontevedra y han determinado los factores genéticos y ambientales que influyen en el nivel de contaminación por el hongo más abundante, Fusarium verticillioides. Recomiendan evitar las siembras tempranas y las cosechas tardías dado que han observado que las altas temperaturas en torno a la floración, las precipitaciones durante el secado del grano y temperaturas medias en torno a 15 ºC cuando el grano presenta una humedad inferior al 30 % favorecen la aparición de fumonisinas.
Los primeros resultados obtenidos en esta línea de investigación, desarrollada por el Grupo de Genética y Mejora de Maíz de la MBG a través de proyectos financiados por la Xunta de Galicia y el Plan Nacional, se están publicando en revistas científicas de impacto.