El fundador de la Asociación de Cirujanos Militares de los Estados Unidos, Nicholas Senn, dijo a finales del siglo XIX una frase que, hoy en día, sigue teniendo vigencia entre los militares "el destino del herido está en manos de quien hace la primera cura".
Los ejércitos de todo el mundo saben que una adecuada y precisa actuación por parte del primer interviniente es vital para preservar la vida del herido y aumentar las probabilidades de supervivencia.
Por este motivo, desde hace muchos años se considera necesario que personal no facultativo de las unidades de combate disponga de los conocimientos adecuados en materia sanitaria táctica, conocimientos que permitan una atención inmediata a los heridos en combate hasta que puedan ser atendidos o evacuados sobre formaciones sanitarias, tipo puestos de socorro o hospitales de campaña, que normalmente están situadas más a retaguardia.
Dentro del ámbito de la Fuerza Terrestre del Ejército de Tierra, la Brilat ha sido designada por la OTAN como unidad de referencia para la preparación en todo lo relacionado con el tratamiento de heridos en combate. Esta designación conlleva la organización y ejecución de actividades formativas teórico-prácticas relacionadas con dicha capacidad.
Para poder llevar a cabo este cometido, la Brilat ha inaugurado recientemente el aula de simulación sanitaria Cabo Idoia Rodríguez Buján. Esta aula de simulación y formación sanitaria cuenta, desde hace unas semanas, con la certificación que expide la Asociación Nacional de Técnicos Médicos de Emergencia (NAEMT en sus siglas en inglés), asociación reconocida como líder mundial en educación para los profesionales de emergencias sanitarias, entre los que se incluye también la asistencia de emergencias en situaciones de combate.
Asumiendo este reto formativo, entre los días 16 y 20 de noviembre se van a llevar a cabo en la Base General Morillo las jornadas de actualización "Tratamiento de heridos en combate" en las que participará personal de diferentes unidades del Ejército de Tierra.
El propósito de estas jornadas es capacitar al alumno para responder correctamente a las necesidades asistenciales que requiera el herido en una situación de combate. Para ello se harán talleres prácticos, diferentes simulaciones, estaciones de habilidades, y se estudiarán casos y ejercicios en situaciones tácticas con bajas.
Lo que se busca es poner en práctica las técnicas y habilidades necesarias para que un combatiente pueda estabilizar a una baja en combate, hasta que ésta pueda ser evacuada o tratada por personal sanitario.