Siguiendo la programación de las campañas y operaciones especiales para 2018, la Policía Local de Poio ha comenzado su labor de controles a los transportes escolares. Los agentes llevan desde el día 19 de febrero verificando vehículos del municipio, y de los 15 que han evaluado, han localizado una infracción en uno de ellos respecto a las medidas de seguridad.
La campaña, que se llevará a cabo hasta el viernes 23 de febrero se efectúa en colaboración con la Dirección General de Tráfico, y hace especial hincapié en la utilización de os cinturones de seguridad y sistemas de retención, que reducen la probabilidad de lesiones y muerte en caso de accidente.
Entre los requisitos que deben cumplirse, están la obligatoriedad de que los menores vayan acompañados por una persona cualificada y contar con un seguro de responsabilidad civil ilimitado. En caso de encontrar alguna irregularidad, la Policía Local la tramitará ante la Xunta de Galicia.
Por el momento, se ha comunicado que todos los vehículos cumplen con la normativa vigente, y que los conductores han colaborado de manera positiva en los controles. La sensibilidad social sobre los menores es el principal motivo por el cual se extreman las medidas de seguridad, ya que este tipo de transporte presenta un índice de lesividad 14 veces inferior al del automóvil.