Telmo Martín, alcalde de Sanxenxo, se acercaba a la Praza de Vilalonga este domingo 12 con representantes de EC Casas, la empresa adjudicataria de la reforma integral de este espacio. También acudía Irene Campo, redactora del proyecto.
El regidor anunciaba que el inicio de las obras para humanizar el tramo de la Avenida de Vilar, que coincide con el tramo frontal de la plaza. El Concello busca crear un espacio de convivencia, ofreciendo una plataforma única y ampliando los dos lados de la acera, ya que se trata de la arteria de entrada de vehículos a la parroquia.
El límite de velocidad se establecerá en 20 kilómetros por hora, con el objetivo de priorizar al peatón frente a los vehículos. Para poner en marcha estos objetivos, se elevará el nivel de las aceras, que tendrán un ancho de tres metros. Además se establecerán tres pasos de peatones, que faciliten la interacción entre el centro urbano y la plaza reformada.
El levantamiento de las aceras está previsto para esta próxima semana, al mismo tiempo que continuarán las obras en el interior de la plaza donde se construye la grada de piedra. Se espera que en los próximos días también se inicie la pavimentación.
La plaza contará con 5.280 metros cuadrados, viéndose ampliada en más de mil metros cuadrados y ganando terreno en las proximidades al campo de fútbol y a la carretera PO-550. Se eliminará el graderío perimetral y las barreras físicas actuales, según informa el gobierno local.
El proyecto contempla la construcción de una pérgola de estructura de acero galvanizado, con pilares que seguirán la línea de los troncos de abedul. El Concello tiene previsto destinar este espacio a actividades culturales y deportivas, con la posibilidad de que haya una zona de sombra durante el verano.