Operarios de la empresa COVSA trabajan desde este martes en las obras de recuperación del entorno de los lugares de Lameiriña y Caneliñas, en la parroquia de Raxó.
Los trabajos se acometerán a lo largo de una extensión que supera el medio kilómetro e incluye también uno de los ramales que enlaza Lameiriña con la Avenida de A Toxa, en la carretera PO-308.
Se apuesta por la completa renovación del firme, que pasará a ser de empedrado, lo que garantiza una mayor duración en el tiempo y facilidades a la hora de acometer, en caso de que sean necesarias, reparaciones puntuales, y un refuerzo en el respeto y adaptación al entorno.
La calle tendrá una plataforma única, en favor de una mayor seguridad vial, y contará con todos los requisitos para facilitar la movilidad.
El proyecto contempla la dotación de hasta diez nuevas bocas de riego, para facilitar labores de los servicios de emergencias en caso de necesidad, y la renovación de servicios básicos como abastecimiento.
Para garantizar la seguridad y un eficaz desarrollo de las labores de los operarios, será necesario cortar el tráfico a lo largo de la calle mientras se desarrollen estos trabajos. Solo se permitirá el acceso de vehículos a personas residentes.
El gobierno municipal confía en que la actuación esté finalizada antes del próximo verano.
Este proyecto, subvencionado a través del Plan Concellos de la Deputación de Pontevedra, cuenta con un presupuesto que asciende a más de 365.000 euros, y sirve para impulsar una importante transformación de este núcleo.
La actuación fue modificada y ampliada con respecto a la inicial, que no se llevó a cabo su día por el cese repentino de actividad por parte de la anterior adjudicataria, Nexia Infraestructuras.