La unión entre BNG y Marea permite aprobar la renta social básica y la compra del local en Herreros

Pontevedra
07 de abril 2017

A 2,7 millones de euros asciende la modificación de crédito aprobada este viernes por la corporación municipal. Lo ha hecho gracias al apoyo que el BNG ha encontrado en Marea. El resto de la oposición ha votado en contra. Con ese dinero, entre otras cuestiones, el Concello comprará un local en Herreros y se financiará una renta social básica para familias sin recursos

Pleno municipal en el Teatro Principal de Pontevedra
Pleno municipal en el Teatro Principal de Pontevedra / Mónica Patxot

A 2,7 millones de euros asciende la modificación de crédito aprobada este viernes por la corporación municipal. Lo ha hecho gracias al apoyo que el BNG ha encontrado en Marea. El resto de la oposición ha votado en contra. Con ese dinero, entre otras cuestiones, el Concello comprará un local en Herreros y se financiará una renta social básica para familias sin recursos.

A falta de que se concrete en una ordenanza que ya se está redactando, esta renta social es una prestación económica para personas que no tienen ingresos económicos suficientes para hacer frente de una manera digna al pago de necesidades básicas como son la alimentación, la vivienda, la ropa, el material escolar o los suministros básicos de luz, agua y electricidad.

Las estimaciones iniciales señalan que 48 familias se beneficiarán durante un año de esta renta, cobrando 692 euros al mes cada unidad formada por cuatro miembros.

Marea, impulsor de esta iniciativa, ha celebrado que se haya "despexado" el camino para que personas en situación de "vulnerabilidade" puedan contar con "recursos básicos", según ha destacado su portavoz, Luis Rei.

En esta modificación de crédito se ha incluido también otra de las enmiendas presentadas en su día por Marea al presupuesto municipal de 2017, una partida de 205.000 euros para la adhesión de Pontevedra al plan de transporte metropolitano de la Xunta de Galicia. 

Pero, sin duda, el asunto que generó más polémica fue la compra del local de Herreros en el que el Concello pretende unificar los servicios de urbanismo, tesorería y gestión tributaria, que costará algo más de un millón de euros a las arcas municipales.

El edil de Facenda, Raimundo González, ha reiterado que con esta adquisición el Concello mejorará "substancialmente" las condiciones de trabajo de los funcionarios municipales y la atención al ciudadano. Además, ha señalado que los técnicos acreditan que el precio que se pagará es inferior al del mercado y el inmueble es "idóneo" para su uso administrativo.

Los socialistas, a través de Agustín Fernández, reiteraron que esta compra es "inadmisible e indefendible", ya que no está avalada por ningún estudio "serio e rigoroso" y ha denunciado que "non é serio" que un gobierno de izquierdas realice esta adquisición. "Temos cartos para pagarlle un local a un banco e non para as necesidades da cidadanía", ha explicado.

Rafael Domínguez, por su parte, ha acusado al BNG de "improvisación" al apostar por un "nuevo parche" para solucionar el problema de espacio que sufre el Concello, en lugar de buscar una solución "definitiva". Por su parte, la portavoz de Ciudadanos, María Rey, ha asegurado que los asuntos incluidos en esta modificación "no son necesarios ni urgentes".

El único apoyo del BNG volvió a estar en Marea. Luis Rei ha defendido que la necesidad de que el Concello reúna en una única sede todas sus dependencias pero, como eso "non se albisca posible a curto prazo", considera una buena solución la compra de este local, al aumentarse el patrimonio municipal, unificar servicios o dignificar el trabajo de los funcionarios.

Junto a estos asuntos, la modificación de crédito aprobada incluye 420.000 euros para los composteros comunitarios de Campolongo y Monteporreiro, 390.000 euros para renovar los sistemas de comunicación interna de la Policía Local y Bomberos, 137.000 euros para obras en el CITA o 69.000 euros para el programa Noites Abertas, al no convocarse la ayuda del Gobierno central que financiaba esta actividad.

Raimundo González ha resumido que todos estos asuntos permitirán mejorar los servicios que el Concello presta a los ciudadanos. Los socialistas presentaron una enmienda para dar un enfoque "máis social" a este dinero, que fue rechazada por BNG y Marea y la abstención del PP.

Los populares lamentaron que el "único logro" del Concello en este mandato haya sido la construcción de un banco en A Ferrería, lo que supone, según Rafael Domínguez, un "triste legado" para un gobierno "que se ha perdido entre el aburrimiento y la fatiga".