El Diario Oficial de Galicia (DOG) recogió a última hora de este miércoles una nueva Orden que regula las medidas de prevención como consecuencia de la evolución de la situación epidemiológica derivada de la COVID-19 en los ayuntamientos de Pontevedra, Poio, Vilaboa y Marín.
En ese texto la Xunta reconoce que en el informe de la Dirección General de Salud Pública del 23 de septiembre sobre la comarca de Pontevedra se señala que la tasa de incidencia "aunque con una ligera bajada, sigue siendo importante, lo que indica que el brote no está bajo control".
Esto se debe a que los datos reflejan un número de nuevos positivos que refiere que la transmisión "sigue siendo importante" con aparición de casos de manera diaria.
"En consecuencia, el brote sigue teniendo características de alto/medio riesgo, por lo que se recomienda continuar con las medidas ya establecidas", señala el DOG.
El texto se detiene además de manera concreta en el caso de Marín, que hace que la tasa de incidencia en la comarca de O Morrazo aumente. En este aspecto en la villa marinense "el número reproductivo instantáneo, aunque está bajando, aún muestra que la transmisión está activa y pueden seguir generándose casos a partir de otros", explica el informe. Además "los grupos de edad más afectados corresponden a edades muy jóvenes lo que puede favorecer la transmisión de la enfermedad dada la alta proporción de infectados sin síntomas", señala.
Tras esta explicación la Xunta concluye que, tras escuchar las recomendaciones del Comité Clínico, lo mejor es mantener las medidas de prevención especiales en Pontevedra, Poio, Vilaboa y Marín reguladas en las órdenes del 9 y 11 de septiembre.
Las medidas, que han sido ratificadas en sede judicial, volverán a evaluarse en un periodo no superior a una semana, explica el gobierno autonómico.