Tras la situación de alarma generada por la COVID-19 y la progresiva reincorporación del personal de infraestructuras, el gobierno de la Deputación de Pontevedra ya tiene en marcha un nuevo plan de mantenimiento y limpieza de brozas en los viales.
Según informó la Deputación este domingo, se trata de un programa calendarizado que supondrá hasta final de año más de 700 actuaciones en las 371 carreteras que dependen de la institución. Así mismo, se diseñó para garantizar la seguridad del personal, durante el confinamiento y las fases de desescalada, y la exclusiva atención de las emergencias nos viarios provinciales.
Con su progresiva reincorporación, se determinó esta nueva calendarización del trabajo de mantenimiento y limpieza de brozas que ya se está ejecutando desde hace unas semanas.
El cronograma de actuaciones, comunicado la cada ayuntamiento y que será flexible atendiendo la diferentes circunstancias, marca una distribución territorial en tres arenas de actuación en la provincia: Zona Norte, Zona Centro y Zona Sur que, además, disponen de brigadas específicas, por lo que el conocimiento sobre el terreno es total.
Xunta de Galicia
Por su parte, la Consellería de Infraestructuras e Mobilidade, ya comenzó con las tareas de acondicionamiento en las franjas de dominio público en 30 vías autonómicas de las cuatro provincias gallegas para prevenir incendios y reforzar la seguridad vial.
Según informó la Xunta, las actuaciones que afectarán a la comarca, se desarrollarán a partir del lunes en la PO-250, en Redondela e Ponte Caldelas; y en la PO-241, en Ponte Caldelas.
Las tareas se centrarán en la retirada de las especies más propensas a la propagación del fuego, se reducirá el uso de herbicidas, y se acondicionarán las zonas verdes y sendas peatonales para que estén en condiciones adecuadas.