Desde este sábado para poder acceder al interior de un bar o de un restaurante en Pontevedra es obligatorio presentar un certificado de vacunación completa o, en su defecto, una prueba diagnóstica negativa que acredite no tener la covid-19 activa.
De ahí que no sea de extrañar las largas colas que se han registrado en el laboratorio móvil que Sanidade ha desplegado por las siete grandes ciudades gallegas. El de Pontevedra, situado en la Plaza de España, comenzó a recibir pacientes desde primera hora de la mañana.
La mayoría de las personas que se acercaron para realizar un test de antígenos fueron, evidentemente, los más jóvenes, que son los que todavía no están vacunados. Pero también han sido muchos los turistas que han aprovechado para participar en este cribado.
Todos ellos, en el caso de certificarse su negativo, recibían el ansiado certificado que, al menos durante unos días, les permitirá consumir sin límites en los establecimientos de hostelería.
Las enfermeras que realizaban este cribado han asegurado que esta medida ha hecho que numerosos jóvenes, que no acostumbran a participar en estas iniciativas, se hayan animado a comprobar si el coronavirus estaba en su sistema, aunque fuese de manera asintomática.
De todas las pruebas realizadas, que según Sanidade fueron 494, 14 arrojaron un resultado positivo.