Las Galerías de la Oliva han vuelto a convertirse en un gigante y atestado salón de costura. La tienda de Lanas Teresa Tobío organiza cada año, coincidiendo con el Día Mundial de Tejer en Publico, una sesión grupal de calceta, ganchillo o cualquier técnica de costura. Sin embargo, la pandemia truncó una tradición que ha regresado este 2023, en su octava edición, con la misma fuerza que siempre ha tenido.
Sin embargo, el escenario no es el mismo. El corte de una parte de las galerías por la demolición de uno de los edificios ha dejado este centro comercial huérfano de transeúntes. "Se nota un montón, las galerías en verano están muertas. Antes teníamos mucho tránsito de paso, ahora solo vienen lo clientes habituales", lamenta Mónica Pérez, organizadora del evento en el que este año también colabora la asociación de comerciantes de las galerías.
A lo largo de las tres horas de duración de la jornada, se reunieron alrededor de las incontables mesas que llenaron los pasillos de este emblemático centro comercial pontevedrés cerca de 70 personas de todas las edades. "Tenemos desde una niña de 7 años hasta mi abuela, que tiene 96", ilustra Pérez, puntualizando que la mayor parte de las asistentes tiene entre 40 y 60 años. "Esta vez, veinteañeras han venido pocas".
La calceta y el ganchillo son las modalidades que más triunfan entre las aficionadas a la aguja, que se reúnen en Pontevedra por primera vez desde el estallido de la pandemia. "No hemos vuelto antes porque todavía estábamos con las vacunas, con la distancia de seguridad y daba un poco de cosa reunir a tanta gente, pero ahora que parece que la vida ha vuelto a la normalidad, hemos decidido retomarlo", explica Mónica.
Para dinamizar el evento, además del regalo inicial por inscribirse consistente en una botella de agua y un bote de mirabeles cedido por el Concello, la organización realizará sorteos de lanas y material de costura entre los participantes.