Se habían comprometido con la Dirección General de Tráfico a intensificar los controles y vaya si lo han hecho, la Policía Local de Pontevedra quintuplicó el pasado año los tests de estupefacientes a conductores. De 88 pasó a 430 controles en un solo año. Lógicamente también aumentaron el número de positivos, cuatro de cada diez pruebas de drogas lo son.
Los varones entre 25 y 34 años son los conductores más habituales a la hora de dar positivo por drogas.
Igualmente, en cuanto a las alcoholemias, los agentes municipales llevaron a cabo 13.026 controles en los dispositivos estáticos y solo 121 conductores excedían los límites, lo que supone un 0,93% del total. De ellos, 99 se limitaron a una denuncia administrativa, pero otros 22 fueron derivados a los juzgados por elevados índices de alcohol.
La avenida de Buenos Aires y el paseo de Colón son las dos calles con más actuaciones en los controles estáticos.
Además, se realizaron unos 200 controles dinámicos, con 102 denuncias administrativas y 76 al juzgado.