Los furtivos, cada vez menos 'invisibles' en la costa gallega

Pontevedra
07 de marzo 2022

Desde hace años, el furtivismo se ha convertido en la principal preocupación del sector del marisqueo en Galicia. Y eso que, según las autoridades, "tenemos menos furtivos que antes". Eso sí, "son mejores y están profesionalizados" a través de infraestructuras "muy complejas". Así lo reconoce Lino Sexto, el hombre que desde hace trece años dirige el servicio de Guardacostas de Galicia

Almejas decomisadas en Pontevedra
Almejas decomisadas en Pontevedra / Xunta de Galicia

Desde hace años, el furtivismo se ha convertido en la principal preocupación del sector del marisqueo en Galicia. Y eso que, según las autoridades, "tenemos menos furtivos que antes". Eso sí, "son mejores y están profesionalizados" a través de infraestructuras "muy complejas".

Así lo reconoce Lino Sexto, el hombre que desde hace trece años dirige el servicio de Guardacostas de Galicia que, junto con los rescates "puntuales" que realizan en el mar, se encarga de vigilar los más de 1.600 kilómetros de costa gallega, entre otras cosas, protegiéndola de la actividad de los furtivos.

"No es fácil vigilar toda la costa de Galicia", explica a PontevedraViva el responsable de los guardacostas gallegos, "y más teniendo en cuenta la gente que somos". Actualmente hay 139 personas en este servicio, a los que se suman personal de diferentes empresas "que nos echan una mano en diferentes campos".

Pero hacer frente a una área costera tan amplia "es mucho trabajo para los que somos", por lo que no les queda más remedio que "multiplicarnos y prestar atención a los puntos calientes que tenemos".

En las navidades y al principio del verano, como todos los años, "se nota un repunte" en esta actividad ilícita porque, según recuerda Lino Sexto, "los productos alcanzan unos precios que lo hacen muy atractivo".

Los guardacostas tienen, según su director, "dos frentes continuos" que son la ría de Arousa, especialmente por la extracción ilegal de volandeira y zamburiña; o la captura del centollo en toda la costa, "sin olvidar el clásico furtivismo de playa" en zonas como Ferrol o Cabo da Cruz, en Boiro.

Con respecto al panorama actual, Sexto asegura que "prefiero ser optimista" al apreciar que hay menos furtivos actuando en las costas gallegas "y ya no se ven aglomeraciones de gente en las playas como antes". Además, se incauta cada vez más material "lo que significa que estamos trabajando de manera más seria".

Los que siguen esquilmando los bancos marisqueros, añade el responsable de los guardacostas, "son los mismos que ya estaban antes", pero ahora son "gente profesionalizada con buenos coches, equipos y embarcaciones" que dedican todo sus recursos "a esto y a otras actividades".

"Los mismos que encontramos en esto sabemos que se dedican a otro tipo de desembarques y otras actividades ilícitas", afirma Lino Sexto

"Los mismos que encontramos en esto sabemos que se dedican a otro tipo de desembarques y otras actividades ilícitas", afirma Lino Sexto, para quien además de seguir persiguiéndolos la única forma de combatirlos es a través de la formación y la educación ciudadana.

Entiende que la sociedad "debe dar un paso adelante" y de la misma manera que "no se compra carne a nadie que vaya por la calle tampoco se compren almejas, zamburiñas o vieiras", porque insiste en que "hay que saber siempre de dónde viene, en qué zona se cogió y en qué condiciones".

"Me da vergüenza este tipo de actividades, me suena a antiguo, al estraperlo. Como sociedad debíamos pasar página", subraya este dirigente, para quien "no estamos tan necesitados como para tener que robar en las playas", una inaceptable costumbre que, reconoce, "es difícil de cambiar" si la gente "no deja de comprarle al señorito que viene con una bolsa de plástico para colocar percebes".

Al trabajo de los Guardacostas de Galicia, un servicio que depende de la Consellería do Mar de la Xunta de Galicia, se suma el que realizan los vigilantes de las propias cofradías que, según señala Sexto, "son conscientes de que su supervivencia está vinculada a que esta actividad se realice por los cauces legales".

Unos y otros saben que "tenemos que seguir apretando" para erradicar esta actividad tan arraigada en la memoria de varias generaciones. Ven a los niños como la "gran esperanza" si se les inculca la necesidad de proteger los recursos naturales "para que esto quede como un mal recuerdo y una cosa del pasado".