Nueva movilización de la hostelería pontevedresa. La plataforma de afectados por la covid-19, que integra a empresarios, camareros, comerciantes, proveedores e incluso clientes; ha organizado esta tarde de viernes una manifestación desde la Plaza de España hasta la delegación de la Xunta en Pontevedra para evidenciar su malestar con las medidas aprobadas por el gobierno autonómico para la desescalada de la hostelería, que este fin de semana recupera su actividad.
Las reivindicaciones del sector se agrupan en tres ramas. En primer lugar, piden la reapertura de los espacios interiores con una limitación máxima de aforo al 30 %. Y para minimizar riesgos proponen instalar medidores de CO2 y elementos de ventilación mecánica, así como lñlevar un registro de todas las personas que accedan al establecimiento y recomendar a los clientes acortar su tiempo de estancia en el interior.
Con respecto a aforos y horarios, los integrantes de la plataforma solicitan ampliar el toque de queda hasta medianoche y permitir atender a los consumidores hasta las 23 horas. Sobre el consumo en barra, piden que se tenga en cuenta la longitud de cada una y que autoricen su consumo en ella siempre que se respete la distancia de 1,5 metros entre personas.
En referencia a las ayudas al sector, los afectados demandan la exención de la cuota de autónomos durante los meses sin facturación y una reducción de la cuota en general. La aplicación de un ERTE "unico y claro", ayudas económicas continuadas mientras dure esta situación de pandemia y la devolución y exención de las tasas municipales.
No olvidan tampoco a sus compañeros del ocio nocturno, que suman ya nueve meses de clausura sin ningún tipo de plan compensatorio o alternativo. Para ellos piden que se les permita ejercer como cafeterías o bares y la instalación de terrazas temporales.
Con el apoyo de cerca de un centenar de personas, la caravana recorrió las calles del centro de Pontevedra, en las que al mismo tiempo tenía lugar el encendido de las luces de Navidad. Desde la Plaza de España se dirigieron hacia Benito Corbal, para rodear la manzana y encaminarse hacia la Plaza de Galicia y poner rumbo a María Victoria Moreno para concentrarse frente a la sede de la Xunta y hacer oir allí sus reivindicaciones.