La hostelería de Pontevedra, Poio y Marín vuelve a salir a la calla para expresar su malestar con las medidas impuestas por el Gobierno. Cerca de un centenar de personas se han concentrado este viernes en la plaza de la Peregrina portando velas en señal de recuerdo por los establecimientos que se han cerrado como consecuencia de la pandemia.
Impulsada por la Plataforma de Afectados por la Covid y con la colaboración de integrantes del comercio local, la protesta consistió en una concentración en esta céntrica plaza de la capital para leer posteriormente un manifiesto en el que recordaron las principales reivindicaciones del sector y enumeraron cada uno de los veinte establecimientos que ya no volverán a abrir sus puertas, recordando también a los propietarios de locales de ocio nocturno, que permanece cerrado desde el mes de marzo.
Después de dar el pésame a las familias de las personas fallecidas por la pandemia y agradecer el trabajo de los sanitarios, los hosteleros mostraron su enfado con la incompatibilidad de acceder a determinadas ayudas o la falta de ellas, con el horario de cierre, con que los contratados después del 18 de marzo no tengan derecho al Erte o con la subida de la cuota de autónomos y de la luz.
En su discurso, la PAC quiso destacar que el notable peso de la hostelería, el turismo y el comercio tanto en el PIB como en el empleo. "Non sabemos cantos cerraron, cuantos vamos cerrar, cuantos van a quedar afogados polas débedas. O que si sabemos é que non se nos ten en conta para sacar axudas á nosa medida", reclaman.
Por ello, demandan a las administraciones la exención de las tasas de los meses que la hostelería estuvo cerrada, un erte único, facilidades en el pago a las administraciones y reducir la cuota de autónomos.