Cientos de pensionistas han retomado este sábado las movilizaciones en toda Galicia porque aseguran que "no nos fiamos" del pacto alcanzado por el Gobierno central y el PNV para la subida de sus prestaciones de jubilación. Se trata de un acuerdo que califica como un "espejismo", ya que este aumento no consolidará las mejoras que llevan meses reclamando.
En Pontevedra, la concentración tuvo lugar en la Plaza de España, en las inmediaciones de la estatua de los héroes de Ponte Sampaio. Allí, miembros del Movemento Galego en Defensa das Pensións Públicas (Modepen), colectivo convocante de esta protesta, han destacado que el "problema de fondo" del sistema de pensiones no se resuelve con este pacto político.
El Gobierno, han dicho, está "lejos de satisfacer nuestras reivindicaciones", ya que las subidas para 2018 y 2019 no se corresponden con el IPC real y el aumento del 3% en las pensiones mínimas es "insuficiente". Además, recuerdan que medidas polémicas como el factor de sostenibilidad "no se deroga sino que se retrasa cuatro años".
Además, Modepen recuerda que "nada se dice" de recuperar lo perdido desde 2010, de volver a la jubilación a los 65 años o de retirarse sin penalización tras 40 años cotizados, de la reposición del subsidio para parados de más de 52 años, de eliminar el copago farmacéutico, de dotar "suficientemente" la dependencia o de atender a los inmigrantes retornados.
El movimiento llama, por lo tanto a continuar con las movilizaciones al entender que es la "única garantía" para lograr estas mejoras en un sistema de pensiones que, defienden, es "perfectamente viable y sostenible".