Finalmente no será necesario un nuevo pleno para la aprobación definitiva de los presupuestos del concello de Pontevedra ya que no se presentaron alegaciones por parte de la oposición ni tampoco por parte de particulares al documento aprobado solo por el BNG. Comisiones Obreras había presentado un escrito que, posteriormente, retiró, apuntó el concejal de Hacienda, Raimundo González.
El portavoz del gobierno local también quiso agradecer el espíritu constructivo de la oposición que tenía la puerta abierta a someter de nuevo los presupuestos a votación de la corporación, con independencia de que las alegaciones fueran informadas a favor o en contra por los servicios técnicos.
Aunque los motivos de las alegaciones tenían que ser reglamentados, sería obligatoria celebrar un nuevo pleno para la aprobación definitiva del presupuesto, en caso de que se hubieran presentado e independientemente de que los informes fueran favorables o contrarios por parte de los servicios técnicos.
El presupesto asciende a 71,9 millones de euros, lo que supone un incremento del 3,5 % respecto a los de 2015.