Un grupo de representantes sindicales y miembros del comité de empresa de Viaqua tenían previsto concentrarse ante la sede de esta empresa en Pontevedra en la calle Padre Luis. Allí se encontraba un coche de la Policía Nacional para evitar incidencias. Pero los trabajadores, convocados por CIG y CC.OO., decidieron realizar el acto de protesta en la plaza de A Peregrina, alejados de la sede.
Allí manifestaron su malestar contra la empresa concesionaria del servicio de aguas de Pontevedra debido a que la dirección intenta empeorar las condiciones del convenio que se está negociando para toda Galicia.
Viaqua, antes conocida como Aquagest, cuenta con 500 empleados en la comunidad, en Pontevedra la cifra alcanza los 85 y los representantes sindicales denuncian que, en los últimos tiempo, se ha reducido la plantilla, incluso con un despido en el concello capitalino.
Desde el comité de empresa apuntan que la dirección justifica los recortes que quieren aplicar en el nuevo convenio debido a la crisis económica. Sin embargo, desde los sindicatos indican que los datos de Viaqua no justifican la intención de la empresa de eliminar la antigüedad y los pluses, después de la congelación salarial que sufren desde 2013.
Por este motivo, reclaman al Concello de Pontevedra que defienda a los trabajadores y que presione a la entidad: "A empresa xestiona este servizo público. Os traballadores somos os que máis estamos mirando para este servizo e a empresa está tentando evitar que ofrezamos un servizo público de calidade", indicaba Francisco Ayaso, miembro del comité.
La plantilla de Viaqua en Pontevedra está formada por trabajadores con una media de edad que ronda los 40 años y cuentan con una antigüedad que se sitúa entre 15 y 20 años.