Losada advierte al Club Naval que la tramitación del dragado del Lérez durará "no menos de un año"

Pontevedra
30 de septiembre 2025

Según adelantó el subdelegado del Gobierno, ahora le toca mover ficha a Portos de Galicia, que deberá elaborar un proyecto detallado y someterlo a una Evaluación de Impacto Ambiental

Enrique Dobarro, Abel Losada y Ana Pavón
Enrique Dobarro, Abel Losada y Ana Pavón / Subdelegación del Gobierno

El subdelegado del Gobierno en Pontevedra, Abel Losada, se reunió recientemente con el presidente y la secretaria del Club Naval de Pontevedra, Enrique Dobarro y Ana Pavón, para explicar que el Ministerio para la Transición Ecológica ha autorizado tres nuevos puntos de vertido para los dragados en las Rías Baixas. Además, explicó en qué punto se encuentra el proceso para dragar el fondo de la ría de Pontevedra.

Según adelantó Losada, ahora le toca mover ficha a Portos de Galicia, que deberá elaborar un proyecto detallado y someterlo a una Evaluación de Impacto Ambiental. No será un trámite rápido, según avisó, se trata de "un procedimiento que durará no menos de un año".

El subdelegado destacó el cumplimiento del compromiso de emitir durante el verano el informe técnico de la Dirección General de Biodiversidad, que ha permitido habilitar los nuevos puntos de vertido. Este informe fue fruto del trabajo de una comisión mixta integrada por Puertos del Estado, Portos de Galicia, las Autoridades Portuarias de Vigo, Marín y Vilagarcía, así como el Centro de Estudios del Ministerio de Transportes (CEDEX).

Losada subrayó que es fundamental informar con rigor técnico para contrarrestar discursos "demagógicos" que, según dijo, no ayudan en un asunto tan delicado. Recordó que el informe del Ministerio es "estrictamente técnico" y obliga a que cualquier proyecto futuro para dragar el fondo marino pase por una evaluación ambiental completa. Esta evaluación incluye estudios sectoriales de diferentes organismos y debe ser validada finalmente por el Ministerio.

Uno de los puntos clave de este proceso es cumplir con las Directrices de 2021 sobre cómo caracterizar el material dragado y qué hacer con él. Según estas normas, los sedimentos se clasifican en tres categorías (A, B y C) según su nivel de contaminación, y en función de eso, pueden tener distintos usos: desde la regeneración de playas, hasta rellenos en tierra o incluso como base para materiales de construcción.

Para analizar estos materiales se tienen en cuenta aspectos como el tamaño del grano, los niveles de carbono y nutrientes, la presencia de contaminantes, metales, toxicidad... e incluso factores estéticos. Y antes de decidir su destino final, también se debe evaluar si el uso es viable técnica y económicamente, además de establecer un seguimiento posterior.

Por todo esto, Losada pidió prudencia: "a estas alturas resulta aventurado dar por hecho que el material se va a vertir en el nuevo punto de vertido B", explicó, refiriéndose al espacio validado recientemente por el Ministerio para posibles vertidos en las rías de Arousa y Pontevedra. Este punto está situado a 1,8 km del anterior (E/8), frente a la isla de Sálvora, y está dentro de una zona protegida por su valor ecológico, tanto por su biodiversidad marina como por ser un espacio ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves) y parte de la Red Natura 2000.

En ese sentido, insistió en la necesidad de dejar de lado las "declaraciones partidistas" y centrarse en los criterios técnicos. También quiso aclarar que, cuando se hablaba de que había 3 millones de euros "parados" en los presupuestos de la Xunta, "no se estaba contando toda la verdad, sino realizando un movimiento propagandístico".

Finalmente, Losada recordó que todavía es pronto para decidir si el material dragado irá al mar o a tierra, ya que esa decisión también está regulada y dependerá de los estudios que se realicen.