Carlos Pimentel Rodrigues Dos Santos lleva años "luchando". 12 contra una enfermedad que le ha condicionado totalmente la movilidad y el día a día y dos para que el Servizo Galego de Saúde le permita tener una segunda opinión médica que ponga nombre a esa patología. Cansado e indignado, él y su esposa, Irene da Silva Pimentel, comparten su historia con PontevedraViva.
Esta historia comenzó en el año 2012 en Madrid, donde trabajaba como técnico de máquinas de café y de vending. Un día empezó a sentirse mal. Primero, notó calor extremo en la cabeza y calambres en la espalda y luego tuvo que agarrarse a una máquina para no caer desplomado. Se fue a casa, durmió todo la noche y, al levantarse, no tenía fuerza en las piernas y la parte derecha le quedó paralizada.
Tras varios meses de rehabilitación con fisioterapia intensiva, mejoró, pero "nunca más pude mover bien el brazo", asegura y le empezó una sensación de hormigueo en las manos que permanece a día de hoy. Empezó entonces un peregrinaje por distintos especialistas, Neurología, Unidad del Dolor, Traumatología... hasta que le derivan a la clínica Ruber y, en 2012, le diagnosticaron esclerosis múltiple.
Tenía diagnóstico, pero no conserva la hoja del informe en el que consta y empezó entonces su lucha por tener otro diagnóstico oficial. Ha vivido durante estos años en distintas ciudades, entre ellas, Madrid, Zaragoza y Logroño, y también ha estado en hospitales de su país de origen, Portugal, hasta que en 2019 se asentó en Pontevedra.
En 2022 pidió por primera vez al Sergas esa segunda opinión sobre el diagnóstico de esclerosis múltiple, pero se la denegaron al entender que, revisada su historia clínica, no se encontraba el diagnóstico pudiera dar lugar a una segunda opinión.

En 2023 volvió a pedirlo, indicando el nombre del médico que quería que le revisase, del servicio de neurología del complejo hospitalario universitario de Santiago de Compostela (CHUS), pero de nuevo tuvo una negativa por parte del Sergas.
Tras dos peticiones formales al Sergas, siempre con respuesta negativa, acudió al juzgado. Primero fue al Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 1 de Pontevedra, que en junio de 2024 inadmitió la demanda porque no era de su jurisdicción.
Sí abordó el asunto el Juzgado de lo Social número 4 de Pontevedra y, a través del abogado Francisco Javier Pérez, del despacho IMASD de Pontevedra, logró una sentencia que le da la razón, pero esa segunda opinión no llega porque la Consellería de Sanidade ha decidido recurrir y negarle esa posibilidad.
Carlos Pimentel e Irene da Silva nos reciben en su casa rodeados de toda la mediación que toma a diario, ocho por la mañana, dos a mediodía y doce por la noche, y lamenta que "muchas veces no soy capaz ni de tragarlas". Pensar en que "esto va a ser así el resto de mi vida" y en que la enfermedad está yendo a más le hacen insistir en esa segunda opinión médica.

"Yo simplemente quiero mi medicación para la esclerosis múltiple", reclama. Hay días que no es capaz de levantarse de la cama y, rodeado de informes médicos y documentación, señala que llega a sumar "20 enfermedades" si bien cree que la mayoría son asociadas a esa esclerosis múltiple de la que no tiene diagnóstico y podrían solucionarse con el tratamiento adecuado.
Convencido de que tiene esclerosis múltiple, y de que va a más -"mi cuerpo está en el sistema de colapso", apunta-, está seguro de que no le quedan muchos años de vida, pero quiere vivirlos lo mejor posible. "Con medicación, ahora se puede vivir 2 o 3 años más. No pido 20 años, dos o tres años más", insiste.
Basándose en diagnósticos de que con esta enfermedad se vive 20 años, señala que ya lleva más de 12, de modo que, con el tratamiento adecuado, le quedarían ocho, pero señala que "si no tengo un tratamiento para vivir estos 8 años, voy a vivir dos. Hoy mi cuerpo está en el sistema de colapso y no quieren hacer nada. Lo veo muy injusto. Yo coticé toda mi vida, trabajé en España desde mis 16 años".
A la hora de rechazar la petición, el Sergas, en su primera negativa, indicaba que no encontraba ningún diagnostico que requiriese esta segunda opinión, pero la sentencia del Juzgado de lo Social indica que existe al menos un documento procedente de un facultativo del Sergas que emitió nota SOIP el 6 de septiembre de 2023 en cuya parte inferior se recoge "episodios asociados N86-esclerosis múltiple", de modo que, habiendo recogido así el facultativo de la medicina pública en tal documento ese diagnóstico, "es de suponer que, a su vez, habrá obtenido la información de otros informes o pruebas médicas".
La segunda negativa argumenta que la petición de Carlos no cumple los requisitos exigidos, pero esta sentencia le afea que "no se especifica en la resolución cuál es el requisito que no concurre".

La satisfacción por la sentencia duró poco a Carlos Pimentel, pues el Sergas recurrió. En ese recurso, al que ha tenido acceso PontevedraViva, indica que esa nota de un médico de 2023 la realizó en la historia clínica electrónica del paciente un médico de Atención Primaria y no un médico facultativo especialista en neurología o reumatología.
En ese recurso, el Sergas también rechaza esa segunda opinión médica porque entiende que, en este caso, "no concurre ninguno de los supuestos recogidos en la norma, esto es, enfermedad neoplásica maligna, enfermedad neurológica inflamatoria y degenerativa invalidante o confirmación de diagnóstico de enfermedad rara".
En estos años, Carlos Pimentel ha pasado momentos muy duros. Viviendo en Zaragoza, llegó a estar "casi un año en la cama" y también ha acabado sin techo, "en una situación de deterioro y en la calle", pues esta enfermedad le ha impedido volver a trabajar. No solo perdió aquel trabajo en las máquinas de vending, sino que no pudo volver a ejercer tareas previas como la de pintor. Había trabajado pintando 15 años y también de camarero, pero ahora ya no puede hacer nada por los dolores y las dificultades de movilidad.

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