Casi seis años después el crucero de Couso, en Santa María de Xeve, ya está de vuelta en su sitio. Su cruz había caído en 2019 durante unos trabajos de desbroce. Sus trozos fueron custodiados por los vecinos del lugar hasta que, por fin, el conjunto ha podido ser restaurado y recuperado.
El motivo de este accidente fue un toque accidental en la base del crucero, situado en la margen de la carretera PO-223, que vio su cruz caer al suelo y sufrir daños que lo alteraron gravemente. Permanecieron in situ su varal y su capitel.
El Concello contrató una empresa especializada en restauraciones, BIC Materiales y Conservación, para recuperar el crucero y devolverle su esplendor.
La unidad municipal de arqueología explica que la cruz latina del crucero tiene en el anverso la figura de Cristo, casi exento, y en el reverso la Piedad.
El estado de conservación previo a la restauración era muy deficiente, con alguna restauración anterior no especializada y con cierta pérdida de material. La base de la cruz permanecía insertada en el capitel y fue retirada para su restauración en taller.

Así, los criterios seguidos en la restauración fueron los habituales en este tipo de trabajos, destacando la preservación de todo elemento original presente, el empleo de materiales reversibles, la mínima intervención posible o la identificación de añadidos.
Las fases de restauración que precedieron al montaje de toda la estructura fueron la limpieza, tanto de suciedad como de pátina biológica, la adhesión de las piezas rotas o la reintegración material de las pérdidas y de las juntas entre fragmentos.
Todos estos trabajos fueron precedidos del desbroce de vegetación del entorno más inmediato al crucero y de la estabilización del varal.