UGT ha vuelto a salir en solitario a las calles de Pontevedra durante este 1 de mayo. Decenas de personas han secundado su manifestación, reclamando "máis dereitos e menos trincheiras".
La marcha partió a la una de la tarde de la Praza da Ferrería y recorrió las calles más céntricas de Pontevedra hasta llegar a la Praza de España.
Su participantes han alertado de que el país se enfrenta a un momento "decisivo", al entender que "están en juego" las condiciones de vida de la clase trabajadora "y la propia democracia".
"Frente a quien pretende dividirnos, enfrentarnos y levantar trincheras, respondemos con más derechos, más cohesión social y más democracia", han señalado desde UGT.
Tras reivindicar el fin de las guerras activas, el sindicato ha advertido de que el avance de la ultraderecha en España "alimenta el odio y debilita la democracia" al cuestionar derechos "fundamentales" de los ciudadanos.
Han querido aprovechar este 1 de mayo, entre otras cuestiones, para apoyar el proceso de regularización de personas migrantes o reclamar que la vivienda no puede ser un bien especulativo, exigiendo una intervención pública "decidida".
Además, los portavoces de UGT han defendido que el diálogo social ha permitido mejorar el empleo, reducir la temporalidad y subir salarios, si bien han reconocido que los avances alcanzados "no son suficientes".
Todavía existen, han señalado, "millones de personas que ven cómo su situación económica no les permite cubrir sus necesidades básicas con suficiencia".
Después de recordar que derechos "no se regalan" sino que "se conquistan", han apelado a la necesaria unidad del sindicalismo "frente al ruido, al odio y a la división" para que la clase trabajadora pueda seguir avanzando en derechos.