El alcalde de Poio, Ángel Moldes, ha solicitado una reunión con representantes de la Subdelegación del Goberno en Pontevedra con el objetivo de proponer la creación de una nueva salida de la AP-9 a la altura de Portosanto, en la parroquia de San Salvador, una zona donde ya existe un acceso a la autopista.
Moldes considera que la modificación prevista en el proyecto del Nudo de Bomberos supone una oportunidad para incorporar esta intervención, que permitiría aliviar la elevada intensidad de tráfico en el entorno de la Barca.
El máximo representante municipal señala que esta zona de la Barca es actualmente el punto más transitado de la provincia y el tercero de Galicia, con más de 23.000 vehículos al día, de los cuales 1.200 son pesados.
La propuesta del regidor incluye la construcción de un carril de desaceleración y una nueva conexión con la carretera autonómica PO-309, aprovechando su amplitud y doble sentido para facilitar la ejecución de la obra.
Los terrenos sobre los que se llevaría a cabo esta infraestructura ya son propiedad del Estado, por lo que la actuación sería viable tanto técnica como económicamente, mientras que el impacto en movilidad y seguridad sería significativo para toda la zona, según explica Moldes.

Además, el regidor también reclama la instalación de pantallas acústicas a lo largo del trazado de la AP-9 en el municipio, con el fin de disminuir las molestias ocasionadas por el ruido del tráfico para la vecindad de Poio.