El gobierno local de Sanxenxo quiere que 2026 sea el año en el que sus dos empresas municipales Nauta e Ínsula vuelvan a convertirse en palancas de transformación.
Y lo hará recuperando una fórmula que, recuerdan desde el Concello, "ya demostró ser un éxito": la estrategia de gestión pública profesionalizada y autosuficiente que en 2002 permitió comprar la concesión del puerto deportivo y ejecutar obras por valor de 15 millones de euros sin recurrir al bolsillo de los vecinos.
Aquella operación se autofinanció gracias a la explotación de locales comerciales, plazas de aparcamiento y amarres, y dejó como herencia equipamientos hoy imprescindibles para el municipio, como la Praza do Mar, el malecón y el aparcamiento público.
Veinticuatro años después, el gobierno que encabeza Telmo Martín pretende repetir la jugada.
La ampliación de la concesión de Nauta hasta 2047 abre la puerta a dar un nuevo impulso al puerto deportivo y a acometer mejoras necesarias para mantenerlo como motor turístico. La estrategia se extenderá también a Ínsula, la empresa pública de suelo, con el objetivo de facilitar a los jóvenes el acceso a su primera vivienda y avanzar en la construcción de parque público residencial.
Entre los proyectos más emblemáticos previstos destaca el umbráculo de la Praza do Mar, una gran estructura de 2.000 metros cuadrados valorada en 6,4 millones de euros que constituye la pieza central del proyecto ganador del concurso de ideas del puerto.

Concebido como un gran recinto cubierto para eventos, con capacidad para miles de personas y ajeno a los vaivenes meteorológicos. Una infraestructura que, según el gobierno local, resulta clave para que el municipio dé "un salto de calidad" como destino turístico.

Las inversiones previstas no terminan ahí. Nauta acometerá también la renovación de la capitanía, el bulevar de los locales, los pantalanes y otras instalaciones náuticas y pesqueras, con un presupuesto conjunto de 17 millones de euros. En Portonovo se construirá el nuevo aparcamiento de San Roque, una obra de 1,5 millones para dotar a la zona de 60 plazas en los terrenos adquiridos el pasado verano.
En paralelo, Ínsula impulsará la urbanización del PEI 17, un suelo de 4.700 metros cuadrados junto a la iglesia de Sanxenxo donde se proyectan 40 viviendas públicas, además de la adquisición de nuevo suelo urbanizable por valor de 3,5 millones para seguir ampliando la oferta residencial asequible.
El Concello admite que muchas de estas actuaciones rebasarán el calendario de un solo ejercicio. "El objetivo es ponerlas en marcha en 2026", señalan, aunque por su complejidad algunas se extenderán a 2027 e incluso 2028. Lo importante, insisten, es activar la maquinaria.