Alrededor de 4.000 docentes del área de Pontevedra se han sometido desde el pasado 26 de agosto al cribado preventivo mediante test rápidos y pruebas PCR. Entre todos ellos, las autoridades sanitarias no han detectado ningún positivo por COVID-19.
Así lo han confirmado fuentes de la coordinación preventiva de la COVID-19 en el área sanitaria de Pontevedra y O Salnés, que han supervisado este cribado para determinar posibles infecciones del coronavirus antes del regreso del alumnado a las aulas.
Las pruebas se realizaron en turnos de mañana y tarde en los puntos de extracción de analíticas en los hospitales de Montecelo, Provincial y de O Salnés.
Según explica el Servizo Galego de Saúde, los profesores recibían un pinchazo en un dedo y con una gota de sangre se podía conocer en alrededor de 10 minutos si existía una infección aguda o si ya se había superado la enfermedad.
En el caso de que se produjese un caso positivo el protocolo marcaba que el paciente quedaría aislado y se completaría la prueba con un test cuantitativo o con una PCR, según los casos.