La conexión ferroviaria entre Vigo y Santiago de Compostela permaneció interrumpida durante cuatro horas en la noche del jueves y madrugada de este viernes.
El motivo de la suspensión fue la presencia de un hombre subido a la estructura de los cables de alta tensión en la zona de Trabanca Badiña, situada en las proximidades de la estación de Vilagarcía de Arousa.
Ante el riesgo de electrocución, el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) procedió al corte del suministro eléctrico pasadas ás 22:00 horas.
El parón afectó de forma directa a un tren procedente de Vigo con destino a la Santiago de Compostela y A Coruña y a otro convoy que cubría la ruta hacia Barcelona.
Los pasajeros permanecieron en el interior de los vagones, que quedaron sin luz temporalmente.
A través de comunicaciones por WhatsApp, una usuaria describía la escena: "Estoy en un tren parado desde hace más de una hora porque un señor se subió a un cable eléctrico que da tensión a los trenes y la policía no lo da bajado".
Durante el tiempo que duró la intervención, los viajeros solicitaron al personal de Renfe la apertura de puertas para desplazarse a pie hasta la estación, dada la cercanía del núcleo urbano de Vilagarcía. Petición que no fue atendida.
Entre los afectados se encontraban varios bebés. La falta de alternativas de transporte generó críticas entre los pasajeros, quienes manifestaron en sus mensajes que "es de vergüenza que no fleten buses o abran puertas…. País de pandereta".
Otros usuarios destacaron la actitud de los presentes: "Bastante tranquila está la gente... pero qué falta de gestión".
Ninguna persona necesitó asistencia médica dentro de los vagones, excepto un menor con síntomas de fatiga cuya familia solicitó asistencia a través de una llamada al 112 Galicia a las 2:30 horas de la madrugada.
Posteriormente, fue atendido por un equipo de Urxencias Sanitarias de Galicia-061.
En el lugar de los hechos se coordinó un dispositivo de seguridad y auxilio compuesto por la Policía Local de Vilagarcía, Policía Nacional, Bomberos y efectivos de Emergencias, además de sanitarios del 061.
Los equipos de rescate instalaron unas colchonetas bajo la catenaria como medida de prevención.
Mediante una acción coordinada con los psicólogos del grupo de intervención psicológica en catástrofes y emergencias del Colegio Profesional de Psicología de Galicia, lograron que la persona abandonase el lugar y recibiera asistencia.
Así, tras más de tres horas de diálogo, el hombre descendió por sus propios medios y fue trasladado en ambulancia a un centro sanitario.
La circulación ferroviaria quedó restablecida pasadas las 03.00 horas de la madrugada, una vez vez que la vía fue despejada.
Fue necesario hacer trasbordo de viajeros a otro tren que llegó a Compostela cerca de las 04.00 horas, según relatan personas afectadas, que reconocen que incluso aplaudieron al revisor por haber mantenido la tranquilidad y calmar a los pasajeros durante esas horas de nerviosismo.
Además de sanitarios, agentes de Policía Nacional y psicólogos, el 112 Galicia pidió la colaboración de los agentes de la Policía Local y del servicio municipal de emergencias.
Esta incidencia ha tenido consecuencias en la programación de este viernes 8, con retrasos en las salidas desde la estación de Vilagarcía durante las primeras horas de la jornada.