La apertura del Hospital Novo Montecelo no se ajustará al calendario inicialmente previsto por la dirección del Área Sanitaria de Pontevedra y O Salnés.
Aunque el objetivo era comenzar el traslado progresivo de servicios en el primer semestre de 2026, la Consellería de Sanidade asume ahora que ese plazo no se cumplirá en su totalidad.
Así lo reconocieron este viernes el conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, y el gerente del área sanitaria, José Flores, tras participar en una jornada con motivo del Día Mundial de las Enfermedades Raras.
Ambos confirmaron que el primer servicio que entrará en funcionamiento será el de radioterapia, aunque evitaron concretar si lo hará antes del mes de junio. El compromiso oficial es que esté operativo antes de que finalice 2026.
La ejecución de la obra civil alcanza ya el 99 %, después de casi cinco años de trabajos (los cumplirá el próximo 3 de mayo) y una inversión cercana a los 200 millones de euros, la mayor realizada hasta la fecha en la ciudad de Pontevedra.
El complejo hospitalario presenta una imagen prácticamente terminada, pero ahora encara la fase decisiva con su equipamiento integral.
"A construción está practicamente rematada, pero é unha obra moi complexa", explicó el titular de Sanidade.
El siguiente paso consiste en dotar al edificio de mobiliario clínico, tecnología sanitaria y dispositivos médicos, un proceso sujeto a plazos administrativos y licitaciones públicas que condicionan el calendario.
En el interior del hospital ya se están instalando equipos y calibrando las máquinas de radioterapia, mientras se ultiman los detalles del búnker que albergará este servicio, llamado a ser el primero en abrir sus puertas.
La puesta en marcha del servicio de radioterapia tiene un valor estratégico para el área sanitaria. Actualmente, cerca de 800 pacientes oncológicos de Pontevedra y O Salnés deben desplazarse a Vigo para recibir tratamiento. La previsión es que antes del 31 de diciembre puedan hacerlo ya en el nuevo hospital, evitando traslados y mejorando su calidad de vida.
Según detalló el conselleiro, el suministro eléctrico definitivo está "prácticamente garantizado", se trata de un requisito fundamental para la activación de equipamientos de alta complejidad.
No obstante, tanto él como el gerente subrayaron que este aspecto depende de diversas administraciones y compañías suministradoras, por lo que los plazos no están exclusivamente en manos de la Xunta.
José Flores precisó que otro escollo pendiente es la urbanización exterior alrededor del búnker de radioterapia y la consolidación de las acometidas definitivas de electricidad y otros servicios. Una vez completados esos trabajos, el hospital estará en disposición de comenzar a tratar pacientes.
La Consellería insiste en que la intención es “acelerar al máximo” para que los primeros pacientes sean atendidos este mismo año en el Novo Montecelo. Sin embargo, el traslado integral de servicios y la plena operatividad del complejo hospitalario requerirán aún varios meses adicionales.
Así, el nuevo hospital avanza hacia su apertura efectiva con una estrategia de implantación progresiva, comenzando por la radioterapia y dejando para fases posteriores el traslado del resto de especialidades.
Tras una inversión histórica y un lustro de obras, el edificio está construido pero ahora el reto es convertirlo en un hospital plenamente funcional al servicio de la ciudadanía.
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