El gobierno municipal quiere acelerar al máximo los plazos para devolver el gastroespacio del mercado de abastos de Pontevedra a su máximo esplendor.
El objetivo de esta "reactivación inmediata", según la edil responsable del área de mercados, Anabel Gulías, es que los nuevos puestos puedan abrir este mismo verano.
Así, tras acometer una serie de mejoras estructurales y de aislamiento térmico, el Concello ha puesto en marcha un proceso público para ocupar doce de las casetas.
Serán destinadas, en concreto, a nueve puestos y a un bar.
El resto de las casetas, ha indicado la concejala, no se adjudicarán por el momento porque, para hacerlo, "necesitaríamos facer máis obras estructurais", lo que retrasaría el proceso.

Las personas que exploten estos espacios deberán pagar un canon máximo anual de 357,72 euros y una tasa que oscilará entre los 30 y los 60 euros anuales.
La fórmula elegida para el reparto de los puestos será la autorización, ya que según Gulías se trata de una figura "moito máis flexible" que la concesión administrativa.
Los puestos, por lo tanto, se entregarán por un año, renovable por otro más.
La intención para esta 'segunda vida' del gastromercado es avanzar hacia un sistema más estable, que incluirá el nombramiento de una gerencia externa que lo coordine.
Pero la concejala de promoción económica ha indicado que, para evitar más demoras, el ejecutivo municipal ha optado por priorizar estas autorizaciones directas.
Los aspirantes deberán presentar una memoria comercial y acreditar su solvencia técnica y económica, siendo suficiente con mostrar relación con el sector en los últimos tres años.
Los nuevos espacios podrán destinarse a diversas actividades relacionadas con la gastronomía o el sector primario, como comidas del mundo, venta de semillas o distribución de productos al por menor.
Los interesados tendrán un plazo de treinta días para presentar sus proyectos, a partir de la publicación de las bases en el Boletín Oficial de la Provincia, algo que ocurrirá en unos días.

DOS CASETAS PARA LA HOSTELERÍA LOCAL
A mayores de este proceso administrativo, Anabel Gulías ha avanzado que, debido al gran éxito de las recientes actividades de dinamización, como la experiencia del Icewolf, el Concello ha tomado la decisión de reservar dos casetas para la hostelería local.
La intención es que bares y restaurantes de la ciudad puedan disponer en exclusiva de estos dos espacios y, previa solicitud de uso, puedan promocionarse, diversificar su línea de negocio o realizar diferentes experimentos gastronómicos.
Estas dos casetas cuentan con cocina y con todo el equipamiento necesario.
Con este "híbrido perfecto", como lo ha definido Gulías, entre nuevos emprendedores y los negocios locales ya consagrados, el Concello aspira a que el mercado de abastos se afiance definitivamente como epicentro gastronómico y cultural de la ciudad.
"PARCHE SIN AMBICIÓN" PARA EL PP
Tras el anuncio realizado por el gobierno municipal, el portavoz del PP, Rafa Domínguez, ha lamentado que este plan sea un "parche sin ambición".
"Lores ha dejado morir este espacio"; ha señalado Domínguez, que censura que solo se contemple cubrir diez de las veintiocho plazas vacantes.
Para los populares "esto no solucionada nada" y supone seguir avanzando en la "falta de gestión y de proyecto" que envuelve al gastromercado.
Este espacio, según el PP, necesita una revitalización "real, ambiciosa y con visión de futuro".