La empresa Urbaser resultó adjudicataria del nuevo contrato de recogida de residuos sólidos urbanos de Vilaboa por un importe total de 2.468.950 euros para un período de cinco años.
Esta cantidad supone una reducción con respecto a la cantidad de licitación inicial, fijada en 2.733.410 euros.
La adjudicación fue al último pleno de la Corporación de Vilaboa y se aprobó con los votos favorables del gobierno local y la abstención del BNG. El PP votó en contra.
Días antes, el PP había alertado de la "desborbitada" subida de costes del nuevo contrato, que fijaba en un 140%, hasta llegar a 3 millones en cinco años.
El partido liderado por Alberto Acuña también auguró "un fuerte incremento de la tasa a los vecinos" y criticó el corto plazo del contrato, de solo cinco años, que asegura que no permite amortizar la inversión.
Una vez adjudicado el contrato, el gobierno local socialista critica que el PP insiste en su "escandalosa e irresponsable campaña de desinformación, en una demostración de miseria política sin precedentes".
Además, puntualiza que la mejora en el servicio de recogida "no tendrá repercusión alguna en las tasas que abona el vecindario".
El gobierno local señala que el nuevo contrato conlleva una actualización del precio con respecto al anterior, firmado hace 18 años, y la ampliación de los servicios que prestará la empresa.
Con este nuevo contrato, habrá una apuesta por el reciclaje y el compostaje en el municipio e implica el incremento de la frecuencia de la retirada de los residuos, la renovación de los contenedores y el compromiso de limpieza periódica de los mismos.
El gobierno local concluye que hubo un "ejercicio de manipulación esperpéntica" del PP y acusa a su portavoz de "obstruir el avance de Vilaboa con una estrategia sibilina de mentiras y confusión intencionada".